2025-11-14 No 40 El que busca Halla
Los Escritos del Reino de Dios No. 40 El que busca Halla
14 de noviembre de 2025
Convivencia y Reconocimiento. Este es el término entre el cielo y la tierra que todos conocen hoy y el Mundo Paralelo del Reino de Dios. Porque el Padre de Familia reina sobre todos y de Él es la Tierra y su Plenitud, será beneficioso a todos los hombres entender este principio de vida, desde hoy en adelante.
Cuanto más crean que YO SOY está presente como Hijo de Hombre reina y le buscan, más temprano serán bendecidos y tendrán la abundancia de paz: "todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.”
Este tiempo que comenzó se asemeja a los tiempos de paz y prosperidad entre el Rey David con el Rey Hiram. "El reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró."
Pues estas Palabras se empiezan a cumplir: "Reinó Dios sobre las naciones; se sentó Dios sobre su santo trono. Los príncipes de los pueblos se reunieron como pueblo del Dios de Abraham; porque de Dios son los escudos de la tierra; Él es muy exaltado.” Claro que se extenderá la misericordia para todos aquellos que se esfuercen en creer que el Padre de Familia es el YO SOY, y siempre que acepten los términos del Reino recibirán la Abundancia de Paz y Vida. Porque promete: “Mira a Sion, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota. Porque ciertamente allí será Jehová para con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera de remos, ni por él pasará gran nave. Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará. Tus cuerdas se aflojaron; no afirmaron su mástil, ni entesaron la vela; se repartirá entonces botín de muchos despojos; los cojos arrebatarán el botín. No dirá el morador: Estoy enfermo; al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad.”
Deberán buscar y lo hallarán, deberán llamar y se les abrirá, deberán pedir y recibirán los términos y los acuerdos de Paz y Vida. Como un comerciante busca la preciosa perla de su vida, así también deberán buscar y pedir al Padre de Familia. Pues entrarán bajo la sombra de Dios para hallar los beneficios de la convivencia: "así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados."
¿Quién quiere ver días buenos? "Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra."
La Paz y la Vida está al alcance de las manos del que busca al Padre de Familia: "no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal.” Hoy las guerras entre los hombres nacen por la escasez de los bienes y por la codicia exagerada de los hombres quienes desean extender sus dominios, prolongar sus vidas más allá de su alcance. La presencia gloriosa del YO SOY y cuando los hombres aprendan a convivir con los Hijos del Reino en el Cielo Nuevo y en la Tierra Nueva, todos serán saciados de la Abundancia de Paz y se Contentarán con la Vida que Dios les provee y sostiene el espíritu del hombre dentro de él: “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón. Misericordia y verdad guardan al rey, y con clemencia se sustenta su trono.”
También vendrán de todas partes “LOS AYUDADORES”, quienes construirán poco a poco los alrededores del Reino en esta tierra: “Asimismo algunos de los hijos de Benjamín y de Judá vinieron a David al lugar fuerte. Y David salió a ellos, y les habló diciendo: Si habéis venido a mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si es para entregarme a mis enemigos, sin haber iniquidad en mis manos, véalo el Dios de nuestros padres, y lo demande. Entonces el Espíritu vino sobre Amasai, jefe de los treinta, y dijo: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores, pues también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y los puso entre los capitanes de la tropa. También se pasaron a David algunos de Manasés, cuando vino con los filisteos a la batalla contra Saúl (pero David no les ayudó, porque los jefes de los filisteos, habido consejo, lo despidieron, diciendo: Con peligro de nuestras cabezas se pasará a su señor Saúl). Así que viniendo él a Siclag, se pasaron a él de los de Manasés, Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú y Ziletai, príncipes de millares de los de Manasés. Estos ayudaron a David contra la banda de merodeadores, pues todos ellos eran hombres valientes, y fueron capitanes en el ejército. Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta hacerse un gran ejército, como ejército de Dios.”
Todos los días serán de Abundancia de Paz para quienes busquen y piden al Hacedor de Todo Nuevo: “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.” Estos son los bienes directos de los Hijos del Reino y los beneficios indirectos para sus vecinos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario