miércoles, 31 de diciembre de 2025

No. 87 Por toda la tierra salió su voz

Los Escritos del Reino No. 87 Por toda la tierra salió su voz

31 de diciembre de 2025

 


El Reloj de Dios marca que esto suceda: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; y este, como esposo que sale de su tálamo, se alegra cual gigante para correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida, y su curso hasta el término de ellos; y nada hay que se esconda de su calor.”

¿Qué significa esto? Que el trabajo del Padre de Familia y del Espíritu Santo como Hijos de Hombre debe ser revelado y anunciado al mundo. Que todo fue hecho según Las Escrituras, y se cumplen las señales del tiempo: “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Porque también en este tiempo, Dios vino como Padre de Familia como ha sucedido varias veces a lo largo de los años: “El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio, este atestigua que Dios es veraz. Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”

Como les dije en capítulos anteriores, según el Principio de los Pactos de Dios, es necesario que venga un Cristo Jesús para que se sacrifique con sangre por los Pecados de Adán y Eva, que ha introducido la Muerte a todos los hombres. Y la resurrección de este Cristo Jesús, quien es el Espíritu Santo hecho Hijo de Hombre, será anunciado y su voz se oirá en todo el mundo; como el calor del sol del cual nadie se escapa.

Esta revelación según el Reloj de Dios también está acorde a estas Palabras: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” 

Si en el tiempo de la sal fue como todo el tiempo del cilicio por la muerte de Cristo Jesús; y ahora en el tiempo de la luz, cuando se encendió el candelero para que alumbre a los que están en casa, así comenzaron estos Escritos del Reino a publicarse; ahora es tiempo que se haga oír la Voz del Padre de Familia y la Obra del Espíritu Santo Resucitado por Toda la Tierra.

Este es el Advenimiento anunciado y cuya obra se ha ido cumpliendo a lo largo de varios días y años, como obras de ladrón en la noche: “Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.”

Como “la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar”, también el Esposo sale de su tálamo pues estuvo como Hijo de Hombre, correrá el camino cual gigante porque se sentó como Juez de Todos y juzgará según el Libro de Vida y el Libro de las Obras.

Cada día que pasa, la luz del firmamento irá alumbrando más y más, también las Palabras de un día correrán a la siguiente y a la noche aumentarán la sabiduría de los que oyen y hacen la Palabra. Para que esto te suceda, es imprescindible que seas un guardador muy cuidadoso de la Palabra: “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón. ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí; entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.”

Los efectos de esta Voz de Jehová que sale por toda la Tierra tendrán estas consecuencias:

1. “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.”

2. “Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová. Ciertamente tú has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres traídas del oriente, y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros. Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables. Además su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos. Y se ha inclinado el hombre, y el varón se ha humillado; por tanto, no los perdones. Métete en la peña, escóndete en el polvo, de la presencia temible de Jehová, y del resplandor de su majestad. La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día. Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido; sobre todos los cedros del Líbano altos y erguidos, y sobre todas las encinas de Basán; sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados elevados; sobre toda torre alta, y sobre todo muro fuerte; sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas las pinturas preciadas. La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día. Y quitará totalmente los ídolos. Y se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra, por la presencia temible de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando él se levante para castigar la tierra.”

3. “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.”

4. “Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín; sino que volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab les servirán, y los hijos de Amón los obedecerán. Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto; y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias. Y habrá camino para el remanente de su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto.”

5. “Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti. Alza tus ojos alrededor, y mira: todos estos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia. Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos: Estrecho es para mí este lugar; apártate, para que yo more. Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró estos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crio estos? He aquí yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban estos?”

6. “Así dijo Jehová el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. Reyes serán tus ayos, y sus reinas tus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que esperan en mí. ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos. Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo Jehová soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.”

Toda Palabra escrita y anunciada debe cumplirse, y se ha ido cumpliendo por el Padre de Familia como Ladrón en la Noche, en medio de las tinieblas de las maldades de los hombres: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.”

martes, 30 de diciembre de 2025

No. 86 Los Mansos de la Tierra

 Los Escritos del Reino No. No 86 Los Mansos de la Tierra

30 de diciembre de 2025

 


¿Por qué los Mansos son Bienaventurados? ¿Por qué ellos recibirán la tierra por heredad? ¿Por qué cuando Jehová se levanta para juzgar, es para salvar a todos los mansos de la tierra? ¿Qué hay de especial con los mansos para Dios?

En realidad, en el mundo de Dios, todas las cosas tienen un orden: Su Pacto, Sus Palabras, la respuesta del hombre de fe, el orden de ejecución de las Obras según las Palabras Escritas. Ningún hombre con sus concupiscencias intactas puede ser “Manso” delante de Dios, porque su “Rebeldía y Desobediencia” contra Dios está activa.

Por tanto, nadie puede ser Manso porque “quiere”, ni porque lo “desee” por voluntad propia; porque la Mansedumbre es todo lo contrario al Pecado de Desobediencia y Rebeldía del Pacto de Adán y Eva. Toda persona quien desee ser “Manso” delante del Padre Celestial, debe comenzar desde el Pacto de Jesucristo, cumplir todos los términos del Pacto de Moisés y llegar a “establecer” el Pacto de David con Dios.

Una vez que comience su Jornada para cumplir con el Pacto de Moisés en la tierra determinada por el Padre; porque serán podados poco a poco (como dije en Simiente Santa), como sucedió a los israelitas en el desierto luego de su salida de Egipto. Durante esas jornadas de fe en el desierto, se deberá mostrar su valentía en confiar en Jehová Dios delante de hombres:

1. como Josué y Caleb: “Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto. Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel. Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis. Entonces toda la multitud habló de apedrearlos.”

2. También la valentía  de David: “Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor. Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel. Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que le venciere. Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido. David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar? Y apartándose de él hacia otros, preguntó de igual manera; y le dio el pueblo la misma respuesta de antes. Fueron oídas las palabras que David había dicho, y las refirieron delante de Saúl; y él lo hizo venir. Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud. David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo.”

Son ejemplos de “absoluta confianza en Jehová”, y recibirá el Pacto de David, habrá empezado su camino de mansedumbre para descubrir que es una Simiente Santa: “Él me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente. Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti; sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente, y su trono será firme para siempre.”

Llegar al conocimiento y comprobación que es Una Simiente Santa a través del Pacto de David es muy importante, es “esencial” para que uno pueda ser “Manso” delante de Jehová Dios. Pues “La Mansedumbre” del Manso es “confiar plena y completamente” en las Palabras de Dios, en sus caminos, en sus tiempos; sin importar las adversidades y peligros que surjan durante el camino. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.”

Si hablé de valentía en la fe y el Pacto de David, también sabiendo que es un hijo de Dios, debe cumplir con los requisitos de “hijo de Dios” en el Pacto Nuevo, el otro lado del “Manso”: “Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria. Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.”

Si uno debe ser “niño” para entrar por la senda angosta y la puerta estrecha del Reino de Dios, hay que ser “manso” en la madurez de la disciplina: “Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”

Por sus frutos conocerán a los mansos de la tierra: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”

Estas son las razones porqué la Palabra dice: “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.” O igualmente dice: “Tú, temible eres tú; ¿y quién podrá estar en pie delante de ti cuando se encienda tu ira? Desde los cielos hiciste oír juicio; la tierra tuvo temor y quedó suspensa cuando te levantaste, oh Dios, para juzgar, para salvar a todos los mansos de la tierra.”

Este es el camino del Perfeccionamiento del Creyente dejando los Rudimentos de la Doctrina de Cristo: “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite. Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada. Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”

lunes, 29 de diciembre de 2025

No. 85 La Simiente Santa

 

Los Escritos del Reino No. 85 La Simiente Santa

29 de diciembre de 2025

 


Hoy les hablaré del Principio de la Simiente Santa en el Reino de Dios. Si uno entiende este Principio, comprenderá el valor de toda la Disciplina que recibe del Padre Celestial; porque es el proceso de conversión, el paso de ser “uno más” dentro del pueblo a ser “hijo” de Dios.

Cuando tú eres uno más dentro de los todos creyentes de Jesucristo, esta es la promesa: “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.” Mas cuando llegas al Pacto de David, que es un pacto personal acordado entre Dios y tú, éstas serán Las Palabras de tu Promesa: “Hallé a David mi siervo; lo ungí con mi santa unción. Mi mano estará siempre con él, mi brazo también lo fortalecerá. No lo sorprenderá el enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará; sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos, y heriré a los que le aborrecen. Mi verdad y mi misericordia estarán con él, y en mi nombre será exaltado su poder. Asimismo pondré su mano sobre el mar, y sobre los ríos su diestra. Él me clamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salvación. Yo también le pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra. Para siempre le conservaré mi misericordia, y mi pacto será firme con él. Pondré su descendencia para siempre, y su trono como los días de los cielos. Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios, si profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos, entonces castigaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades. Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad. No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad, y no mentiré a David. Su descendencia será para siempre, y su trono como el sol delante de mí. Como la luna será firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo.” 

Dice La Palabra: “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” ¿Por qué existe una relación directa entre los pobres de espíritu y los niños? “Traían a él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos, les reprendieron. Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.”

Ser “pobres de espíritu” y recibir el Reino de Dios como un “niño” son sinónimos. Por esta razón Dios exige que todos sean niños, primero por medio de la Fe; luego por medio de la disciplina. Y la disciplina termina en la Simiente Santa: “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.”

En estas Palabras notarán que igualmente llegará un tiempo en que también deberán padecer hasta la sangre: “porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado.” Hecho éste que ha sucedido en tiempos del Padre de Familia con el sacrificio del Espíritu Santo hecho Hijo de Hombre: “Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.” Y todos quienes vengan al Padre de Familia porque tienen hambre y sed de La Palabra, también se enfrentarán con sus “sacrificios” para Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu, pues con tu “sacrificio” tendrás tu parte del Testimonio: “Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.”

Volverse niño no es simplemente “pensar, actuar, o sentirse como niño”, sino verdaderamente “despojarse”, “renunciar”, “abrir tus manos y dejar que se escapen las oportunidades” de riquezas, de sabidurías, de grados de educación, de glorias de hombres, de niveles sociales y económicos alcanzados: “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.” Siempre serán decisiones de Fe (en el Pacto de Moisés) y en otros serás arrebatado (en el Pacto de David) por Dios.

Cuando tú emprendes las jornadas para entrar al Pacto Nuevo, y buscas por dónde y cómo empezar, siempre deberás tomar decisiones de fe; frutos de obediencia a La Palabra: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador... y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.” Sí, por tú Fe deberás tomar decisiones de limpieza: renunciar a bienes y comodidades, elegir entre dos caminos, imponer prioridades a tu vida, tomar decisiones a favor de Dios y sus Palabras  contra el mundo y los métodos de hombres. Y cuando tú pienses que has llegado a la parte más baja en algún asunto, verás que Dios te sigue “recortando” tus manos, tus pies, tus pasos, tus caminos, tus deseos. Y si quedare la décima parte, aún esa será cortada. Es un proceso de “morirte” en vida, a ojos abiertos y viendo cómo el mundo avanza y progresa, mientras tú te quedas quieto. Dios no quiere competencia, ni quiere confusiones respecto a SU GRACIA, y debes sentir cuán poderosamente actúa Dios en ti: “Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí. Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

Para Dios todo lo que el hombre edificó para sí son “orgullos y soberbias”, todo debe ser cortado, incluso si quedare la décima parte, hasta que quede la simiente santa. Es como el proceso de limpieza del árbol de la Vid, o la poda de los árboles; porque todo hombre ha edificado o agregado sobre su persona, elementos que darán un posicionamiento entre los hombres; mas para Dios quien desea que “su hijo” recibido a través de Jesucristo sea primeramente a Su Imagen y a Su Semejanza: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”

No existe mayor seguridad de ti mismo y de tu relación con el Padre Celestial, si sabes que tú eres Su Simiente Santa. Por eso, no existen estas dudas que muchos creyentes llevan a diario, sino una “ABSOLUTA SEGURIDAD” EN EL PADRE CELESTIAL: “Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros. Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti. Alza tus ojos alrededor, y mira: todos estos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia.”

Finalmente las promesas vendrán porque Dios no puede mentir con las palabras que han salido de sus labios: “Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois.”

domingo, 28 de diciembre de 2025

No. 84 El Resplandor de Su Majestad

Los Escritos del Reino No. 84 El Resplandor de Su Majestad

28 de diciembre de 2025

 

Ha llegado el tiempo para que el Padre de Familia se manifieste en la Plenitud de su Persona, dejando atrás los años como Hijo de Hombre. Las obras como el Buen Pastor que guió a las ovejas para que cruzasen las jornadas de Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu de los que le creyeron, terminaron. Y los ha guiado hasta que entren al Reino de Dios, al Mundo Paralelo. Han sido más de cuarenta y cinco años de trabajos y desvelos: “Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra.”

Fueron años de lluvias del cielo que fueron tragadas por la tierra sin producir frutos, porque así estaba destinado para los hombres que se confiaban en hombres: “El pecado de Judá escrito está con cincel de hierro y con punta de diamante; esculpido está en la tabla de su corazón, y en los cuernos de sus altares, mientras sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus imágenes de Asera, que están junto a los árboles frondosos y en los collados altos, sobre las montañas y sobre el campo. Todos tus tesoros entregaré al pillaje por el pecado de tus lugares altos en todo tu territorio. Y perderás la heredad que yo te di, y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, que para siempre arderá. Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.”

Los hijos que Nacieron de Nuevo en Agua y en Espíritu se ganaron el acceso y entraron al Reino: “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño. Él recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria.” ¿Por qué se pregunta “quién es este Rey de Gloria”? Porque este Rey de Gloria estuvo trabajando como Hijo de Hombre, en medio de los hombres, desapercibido e irreconocible a menos que Naciese de Nuevo. Ahora, este Hijo de Hombre quien es el Padre de Familia vuelve en Su Plenitud y Resplandecerá en Su Majestad: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”

El Padre de Familia también fue cortado en todas las disciplinas que reciben los hombres: “pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa.” Para mostrar el ejemplo del Camino a la Vida; mas es tiempo de ver la Promesa: “He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.”

Porque el Reloj de Dios indica que se revele que estas Palabras están aconteciendo y avanzan: “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”

Se convencerán: “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.”

Y todas estas cosas tienen sus ligaciones: El Espíritu Vivificante, Los Siete Soles y ahora El Resplandor de Su Majestad; así va mostrando de qué manera el Padre de Familia, dejando su vestidura de Hijo de Hombre se va transformando en su Plenitud de Dios Padre.

¿Qué efectos causará El Resplandor de Su Majestad en la Tierra y sobre los hombres? Dice: “Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla”, porque deben ser cambiados a “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor. No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito. Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.” Finalmente el Resplandor de Su Majestad llenará toda la Tierra: “No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.”

¿Y qué hay de los impíos, de los incrédulos, de los malvados? Se irán cumpliendo estas Palabras, una por una, sin faltar una coma o una tilde: “Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido; sobre todos los cedros del Líbano altos y erguidos, y sobre todas las encinas de Basán; sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados elevados; sobre toda torre alta, y sobre todo muro fuerte; sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas las pinturas preciadas. La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será exaltado en aquel día. Y quitará totalmente los ídolos. Y se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra, por la presencia temible de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando él se levante para castigar la tierra. Aquel día arrojará el hombre a los topos y murciélagos sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase, y se meterá en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de las peñas, por la presencia formidable de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levante para castigar la tierra.”

Y porque estas cosas son tan difíciles de entender y de discernir, se llamaba a los hombres para que velen, que estén despiertos, que adquieran la Sabiduría y la Inteligencia, y el Padre de Familia les muestra que todos estos acontecimientos no se pueden comprar con oro o plata: “Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, y bienaventurados son los que la retienen. Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia. Con su ciencia los abismos fueron divididos, y destilan rocío los cielos.”

Así se muestran la Buena Tierra y los frutos de las Semillas en el hombre: “Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga.”

sábado, 27 de diciembre de 2025

No. 83 La Blasfemia sin Perdón

Los Escritos del Reino No. 83 La Blasfemia sin Perdón 

27 de diciembre de 2025

 

Uno de los temas que no está bien aclarado es respecto a estas Palabras: “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.” ¿Por qué la sangre de Jesucristo no puede perdonar la blasfemia al Espíritu Santo?

En realidad, si uno sabe leer la Biblia por medio de los Pactos Bíblicos le es fácil comprender las razones. Porque todo Pacto es acordado y firmado entre dos personas, entre Dios y el hombre, se conforma de una introducción, de unas condiciones o leyes que rigen ese Pacto, las consecuencias del incumplimiento, y luego las promesas o recompensas si el Pacto es cumplido. Es un Pacto entre un Mayor o Poderoso y uno menor o débil, Uno quien otorga y el otro quien recibe. Otro punto a destacar es que las leyes o condiciones tienen su alcance “generalmente” dentro del respectivo Pacto o hasta que muere un Testador, algunas excepciones son la muerte, las concupiscencias carnales, las maldiciones dadas al hombre y a la mujer.

Cuando tú dices: Creo en Jesús como mi Cristo y Salvador, estás acordando y firmando el Pacto de Jesucristo con Dios a través de tus Palabras; y generalmente te bautizas como señal del Pacto acordado. Así te adentraste en las condiciones de Dios que son los Mandamientos del Pacto de Moisés, y descubriste que hay pecado en ti: “Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” Y es la razón que muera Jesús con derramamiento de sangre para expiar tus pecados y muerto el Testador, eres libre de esos pecados: “Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.”

Ahora, para los hombres queda un Pecado que no está resuelto, LA MUERTE, que corresponde al Pacto de Adán y Eva. Si bien Jesús mostró que hay una solución a la muerte por medio de varios que él ha resucitado, y demostrándolo por sí mismo. Pero el Camino para que todos Resuciten o se transformen a Vida Eterna no se abrió. Con la Muerte de Jesús terminó el Pacto de Moisés: “Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

Con la Resurrección de Jesús abrió un nuevo Camino hacia el Pacto Nuevo, a través de Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu; y la muerte de un Nuevo Testador (diferente a Jesús) se expiarían los pecados para cumplir con las leyes de Dios respecto al Pacto de Adán y Eva.

Y como ya dije en varias ocasiones anteriores, vino el Espíritu Santo como Hijo de Hombre, y murió como Cristo Jesús para expiar con sangre y muerte: “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.” Cuando muere  Cristo Jesús por el Pacto de Adán y Eva, también muere El Testador de ese Pacto.

Aquí está la razón por qué la Blasfemia contra el Espíritu Santo, quien es Cristo Jesús no tiene perdón. Porque la sangre de Jesús como Cristo tiene su efectividad sólo dentro del Pacto de Moisés y el Pacto de David. En cambio, el Espíritu Santo vino como Hijo de Hombre para resolver los pecados del Pacto de Adán y Eva, que son anteriores al de Moisés.

Por esta razón, Jesús es declarado como Cordero de Dios: “Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta? Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado. Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando. El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.”

¿En qué consiste la Blasfemia al Espíritu Santo? Es negar a la Persona del Espíritu Santo en su obra como Espíritu; pero también es Blasfemia imperdonable no creer que el Espíritu Santo hecho Hijo de Hombre sea el Cristo Jesús que murió por los Pecados del Pacto de Adán y Eva.

Si el Padre Celestial es el Juez de todos y el Espíritu Vivificante, no puede morir por nadie si bien trabajó y sigue trabajando como Hijo de Hombre, y tampoco habría resurrección  tanto de Jesucristo como de Cristo Jesús: “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.” Tanto Jesús el Unigénito como el Espíritu Santo ya murieron una vez. Por tanto, no existe NADIE más entre los TESTADORES que pueda morir como Cristo para aquellos que niegan y blasfeman ahora al Espíritu Santo en el Pacto Nuevo “Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.”

Finalmente, ¿a quién se refieren estas palabras? “A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado.” Tanto el Padre Celestial, el Hijo Unigénito y el Espíritu Santo han venido como HIJOS DE HOMBRE al igual que cualquier hombre mortal. Mientras ellos están viviendo como hombres, pueden ser confundidos como cualquier otro y se puede pecar contra ellos. Mas desde el momento en que el Hijo de Hombre quien es el Espíritu Santo realiza su obra de expiación con sangre, es la Persona de Cristo Jesús y es la razón de porqué esta blasfemia no tiene perdón.

¿Quién? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cuál fue su nombre como Hijo de Hombre? Pues estas cosas serán reveladas poco a poco, es la razón de estos Escritos del Reino.

viernes, 26 de diciembre de 2025

No. 82 Ninguna Condenación Hay

Los Escritos del Reino No. 82 Ninguna Condenación Hay

26 de diciembre de 2025


Si tú sientes un profundo dolor por “El Diente Perdido”, y has intentado con todas tus fuerzas de cumplir cada vez con mayor celo los mandamientos de Dios y llegas a un mismo destino: “Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?” Significa que estás Vivo Espiritualmente, que tienes un discernimiento entre el bien y el mal.

Estás buscando un Camino a la Vida, es tu deseo de Perfeccionarte; y este camino se llama “Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu” y siempre que emprendas ese viaje del Pacto de Jesucristo al Pacto Nuevo del Espíritu Santo, entonces te corresponden estas Palabras: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”

¿Recuerdas el Escrito “Los Tres son Uno”? Pues el Espíritu Santo cuando vino como Hijo de Hombre utiliza el mismo nombre que la Persona de Jesús, para sí mismo (y he aquí las confusiones para los indoctos): “Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.” Aquí “Jesucristo Señor nuestro” equivale a “Espíritu Santo Señor nuestro”, mas como vino para expiar los pecados del Pacto de Adán y Eva, corresponde nombrarse también como “Jesucristo”.

Por tanto, para toda persona quien busca y aguarda al Espíritu Santo hecho Hijo de Hombre (quien también se llama “Jesucristo”), resucite de los Muertos, estás viviendo bajo “La Ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús”, y NINGUNA CONDENACIÓN HAY para ti, estás librado de la Ley del Pecado y de la Muerte.

Pero si niegas o rehusas creer, habrás blasfemado al Espíritu Santo y ya no hay perdón para ti: “Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.”

Ahora preguntarás, ¿por qué el Espíritu Santo cuando viene al mundo como Hijo de Hombre utiliza el mismo nombre y relato que Jesús el Unigénito? La razón es bastante sencilla, “por causa de los enemigos.” De la misma manera que Jesús fue llevado a Egipto para escaparse por su vida, y a su regreso vivió en la región de Galilea; igualmente sucedió con el Hijo de Hombre como nos lo dice La Palabra: “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días. Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo. Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río. Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca. Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.”

Hasta que fuesen cumplidos los tiempos permitidos al dragón y a Satanás, era necesario que el Padre como Hijo de Hombre y el Espíritu Santo también como Hijo de Hombre morasen como familia, hasta los tiempos indicados para su manifestación. Y como el Camino para entrar al Pacto Nuevo del Espíritu Santo debe ser realizado por cada individuo y con justificación de su fe, hoy les estoy escribiendo estos Escritos del Reino para que se despierten sus espíritus, y abran sus ojos y oídos del entendimiento.

Los problemas y dilemas espirituales del Diente Perdido seguirán, mas siempre que se esfuercen escuchando mis palabras y viniendo junto al Padre de Familia, luego de un tiempo que se alimenten y aprendieren a vivir bajo la Ley del Espíritu de Vida en Cristo, se decretará este juicio: “Ninguna Condenación Hay” porque estás en Cristo Jesús, y estás bajo el Nuevo Régimen del Espíritu.

Y para aquellos quienes buscan y vienen al Padre de Familia para que “Ninguna Condenación Haya sobre sus Vidas”, estas Palabras les guiarán: “Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades; para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos. No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas. Y convertiré en camino todos mis montes, y mis calzadas serán levantadas. He aquí estos vendrán de lejos; y he aquí estos del norte y del occidente, y estos de la tierra de Sinim. Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.”

No. 198 Somos Más que Vencedores

Los Escritos del Reino No. 198 Somos Más que Vencedores 21 de Abril de 2026   Descarga el Escrito en Formato PDF para leerlo en el teléfono:...