sábado, 31 de enero de 2026

No. 118 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?

Los Escritos del Reino No. 118 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?

31 de Enero de 2026


Uno de los motivos de por qué los primeros llamados en Jesucristo, hoy necesiten de la Misericordia de Dios que es para Siempre está en la falta de Obras de Justificación por Fe. 

Y es un caso clásico y está bien detallado en el libro de Job: “Respondió Job a Jehová, y dijo: Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré; te preguntaré, y tú me enseñarás. De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza.” De oídas te había oído, y esta es la realidad, es la consecuencia de creer y desconocer el Dios del Pacto, pues nunca fueron enseñados en cómo buscar y acceder a la firma de un Pacto de David, luego de haber sido llamado en Jesucristo. Pues sólo a través del Pacto de David y sus principios puedes llegar a ser “hijo de Dios”; pues del Pacto de David se aprende y se practica “El Espíritu de Cristo”: “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” Por esta razón Job dice: “yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía”. Y este es un gran error, la suposición de que todos quienes creen en Jesucristo automáticamente son “hijos de Dios”; ¡NO! Por la fe en Jesús y con el bautismo de agua como señal del Pacto de Jesucristo, has accedido como “creyente” o mejor “el pueblo de los creyentes de Dios.” Por esta razón hoy necesitan de “La Misericordia de Dios” y realizar toda la obra de Justificación por Fe y Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu para acceder al Pacto Nuevo en el Espíritu Santo y al Reino del Padre.

¿No están todos los Pactos incluidos con el Pacto de Jesucristo? No. El Pacto de Jesucristo es la expiación como el Cordero de Dios para resolver los pecados que el hombre (pueblo) cometió y lo entiende por los Mandamientos del Pacto de Moisés: “Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” Y como les expliqué en la serie de escritos sobre el Sermón del Monte o el Pacto de Jesucristo, cada uno debe buscar ser un “Bienaventurado de Dios”, debe entrar en el camino angosto y puerta estrecha hacia el Pacto Nuevo del Espíritu Santo, o también conocido como Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu.

Hoy, toda persona quien recibe la Misericordia que es para Siempre, que ha creído de “oídas” será buscado por el Espíritu de Dios y llamado. Todo es posible en la búsqueda, en “convencer al hombre” y le sucederán algunas o todas las cosas que están mencionadas en la Biblia, el llamado de Abram, ser llevado preso como José, ir cautivo como Daniel, la enfermedad y muertes con Job, los diferentes llamados de los discípulos, la visión y aguijón de Pablo, y tantos otros. Y cuanto más huyas o más métodos de hombres utilices para solucionar “los problemas” creados en el llamamiento del que recibe Misericordia, más inmovilizado, más preso vendrá. ¿A dónde huirás de su Espíritu? Mientras no tengas el Temor de Jehová suficiente, siempre intentarás evitar o huir. 

Todos deberán “aprender y corroborar fehacientemente” con “¿A dónde me iré de tu Espíritu?” que son “Prisioneros de Jesucristo” por elección propia y voluntaria, como lo hizo Job o el apóstol Pablo. Que la fe en Jesucristo y ahora la fe en Cristo Jesús del Pacto Nuevo, no es una opción personal, ni puede encararse como el Dios que tu visitas cada domingo en la iglesia y te acuerdas de él cuando tienes alguna necesidad. Tampoco es el Dios lejano en las alturas, sino es Una Piedra Viva, al cual hay que buscar, porque es tu vida.

También “¿A dónde me iré de tu Espíritu?” hará que todas las cosas se converjan y te encaminen a Cristo Jesús y al Padre de Familia y terminará su “persecución” cuando llegues a la tierra donde el Padre de Familia tiene preparado la heredad de sus hijos: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”

¿Puede alguien evitar este camino y su encuentro personal con el Dios de “A dónde me iré de tu Espíritu”? Yo sé que hoy necesitan y reciben “La Misericordia de Dios que es para Siempre” porque justamente huyeron o trataron de evitar los “sucesos” de Job. Pero te pregunto hoy: ¿querrás tú estar fuera del Reino de Dios y te alcance la “muerte segunda” sabiendo que es tu última oportunidad? “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.”

Para que tú puedas declarar o confesar finalmente como Job: “¿A dónde me iré de tu Espíritu?”, tienes que:

1. Convivir muy cercanamente con Jehová Dios: “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender.”

2. Que no puedes escapar y ocultarte de su presencia como muchas veces lo has hecho: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz.”

3. Debes comprender el inmenso amor de Dios contigo y cuán especial eres para Jehová: “Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo.”

4. Comprenderás el camino y destino de los impíos y malvados: “De cierto, oh Dios, harás morir al impío; apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios. Porque blasfemias dicen ellos contra ti; tus enemigos toman en vano tu nombre. ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, y me enardezco contra tus enemigos? Los aborrezco por completo; los tengo por enemigos.”

5. Cuando llegues a estas alturas de tu relacionamiento con Dios y sepas cuán especial eres, querrás que Dios te ayude a limpiarte más, a disciplinarte más porque así tu convivencia con el Padre Vivo será más tranquila, sincera y en paz: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.”

Recuerda, “¿A dónde me iré de tu Espíritu?” no cesará hasta que seas quebrantado hasta la mínima expresión posible de hombre, entenderás que tu vida pende de un hilo muy fino y débil. ¿Por qué todo esto? Porque el orgullo y la soberbia del hombre carnal es muy fuerte y rebelde. Dios tocará siempre las partes y cosas que más amas, más aprecias, más te enorgulleces, y destruirá toda gloria de hombre que hayas alcanzado; pues así se humilla el hombre delante de Dios.

La orden de Dios de dar Misericordia que es para Siempre y el Espíritu Santo que ejecutará estas palabras no cesarán hasta que tú vengas a estas tierras del Padre de Familia y emprendas todo el proceso de Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu. Hasta entonces, ¿A dónde me iré de tu Espíritu? estará sobre tu persona y en todos los aspectos de tu vida y familia.

viernes, 30 de enero de 2026

No 117 La Piedra Viva

Los Escritos del Reino No. No 117 La Piedra Viva

30 de Enero de 2026

 

Una descripción de las cualidades de Dios Padre es: “oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.” Y también dicen de aquellos que creen Firmemente en Él: “Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre.”

Es una cualidad que Dios quiere ver de todos aquellos a quienes les da su Espíritu Vivificante, de aquellos huesos secos que fueron levantados. Y también es la respuesta a por qué necesitan de la Misericordia que es para Siempre o de una segunda oportunidad para Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu; pues no comprendieron al Padre ni en sus Palabras. Cada uno debe ser UNA PIEDRA VIVA, inamovible en la fe, en la confianza de la Palabra de Dios y especialmente muy firme en Guardar los Mandamientos y Principios del Pacto con Dios. También debe ser como una Piedra Viva en el Camino hacia la Vida Eterna, para ello deberá eliminar muchísimos espinos y piedras que están en su vida, y aquellos que se presentan durante las jornadas en el Camino a la Vida.

Otra cualidad de Piedra Viva que está muy olvidada y apartada de la vida del que se quiere Justificar por Fe es la lucha que debe emprender contra el mal y las expresiones de maldad, contra las prácticas de los impíos e incrédulos: “Envió desde lo alto; me tomó, me sacó de las muchas aguas. Me libró de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo. Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas Jehová fue mi apoyo. Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí. Jehová me ha premiado conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios. Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no me he apartado de sus estatutos. Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista. Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. Porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos. Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros. En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová; Escudo es a todos los que en él esperan.”

¿Por qué tú que recibes la Misericordia que es para Siempre debes ser una Piedra Viva? Por las contradicciones que genera en el hombre por causa de las malas enseñanzas y doctrinas de hombres en la iglesia. Pues muchos piensan, si yo encuentro una dificultad, un peligro, un malvado, un tentador; simplemente debo orar a Dios y Él resolverá mi problema, y uno permanece quieto de brazos cruzados esperando el milagro. Entonces entra en conflicto: Dios-Su Palabra-Sus Promesas-Su Poder-Sus Milagros-Su Misericordia-Su Tiempo-Mi Fe. ¿Es ciento por ciento Dios y tú nada? ¿Es noventa por ciento Dios y tú diez? Para aquellos que hoy han recibido la Misericordia que es para Siempre es así: Ciento por ciento tu Fe y confianza en Dios, Ciento por ciento como Una Piedra dentro de la Palabra y sus Promesas, Ciento por ciento tu respuesta de Obras de Fe, de toma de decisiones, de elegir y perder las cosas, Ciento por ciento tu decisión de elegir el Camino a la Vida Eterna, Ciento por ciento tu decisión de ser Extranjero y Peregrino en la Tierra donde hoy mora el Padre de Familia. Luego de días (generalmente a partir de tres días o más), meses y años tú verás las Obras de Dios, Su Poder, y la Guía del Espíritu Santo. ¡Insisto! ¡Siempre, siempre, siempre! Las primeras respuestas, decisiones y obras son del que recibe Misericordia y que tiene Fe.

¿Y cómo ser como una roca, como el Monte Sion? Por eso, la Biblia dice que hay una Piedra Viva, o sea una Persona Viva, hoy es Padre de Familia quien como Piedra Viva guía personalmente cómo hay que vivir dentro de La Palabra, las Promesas y las Profecías; y así ha guiado a los Postreros a la Vida Eterna y hoy, ha terminado de edificar la Casa de Dios. Pues como un Buen Pastor que ya hizo con los Postreros, ahora nuevamente con aquellos quienes reciben La Misericordia que es para Siempre.

Así como Jesús dijo de sí mismo: “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”

También dice del Espíritu Santo: “y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.”

Ahora, ¿cómo individualizar quién es La Piedra Viva quien está como Ejemplo y es Padre de Familia? La Biblia dice tres detalles para individualizarlo:

1. “He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado.” Pues siempre ha demostrado cómo es la Piedra Viva, sea en la enseñanza, sea en los sermones, sea en la vida.

2. “Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La Piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo.” Y estas cosas han acontecido a la luz del día y delante de los hombres con el Padre de Familia y la Esposa: “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.”

3. “Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.” Muchos no entendieron las obras del hijo del hombre en su tiempo, sus acciones fueron de tropiezo y cayeron. “He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.” Como dice la Palabra, se juntaron las águilas pero no comprendieron las obras del tiempo de Dios, pues nunca se esforzaron en ser piedra viva: “Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.”

¿Y se puede individualizar a la Piedra Viva por medio de sus obras? Dice la Palabra:

1. Edifica a todo el que le cree: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.”

2. Como Piedra Viva muestra, enseña, guía y da ejemplos con la propia vida para que alcancen la justificación y la santificación necesaria: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”

3. Los que reciben la Misericordia que es para Siempre cumplirán las condiciones de extranjeros y peregrinos en todos los sentidos: “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.” Y esto “extranjeros y peregrinos” será exigido a todos los que Reciben la Misericordia que es para Siempre. Todos los Llamados sentirán que son extranjeros incluso en la tierra que nacieron, porque los elegidos de Dios tienen sembrado en su corazón una sola Nación, el Reino de Dios. Así murieron todos, deseando ver estos días del Padre de Familia y el Reino de Dios en el Mundo Paralelo: “Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.”

4. Cada persona quien es llamado y recibe la Misericordia que es para Siempre deberá ser como el Padre de Familia, una piedra viva; y deberán recibir y tener los testimonios de hijos de Dios: “Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.”

Nuevamente, todos los que Reciben hoy el Llamado por la Misericordia de Dios que es para Siempre, deberán ser como una piedra viva, insensibles en sus decisiones: “Él entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.”

jueves, 29 de enero de 2026

No 116 Tú me Vivificarás

Los Escritos del Reino No. 116 Tú me Vivificarás

29 de Enero de 2026

 



Hoy el Reloj de Dios indica que ha llegado nuevamente el Tiempo de Esdras.

Tiempo para que todos aquellos que están en Servidumbre Toda su Vida, por causa de los Pecados y Temores a la Muerte, sean despertados y llamados para que vengan a estas tierras, preparadas por el Padre de Familia, la Nueva Sion del Reino de Dios y sus hijos: “Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén. Y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén. Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén. Y todos los que estaban en sus alrededores les ayudaron con plata y oro, con bienes y ganado, y con cosas preciosas, además de todo lo que se ofreció voluntariamente.”

Y el Padre de Familia quien es el Espíritu Vivificante levantará a los hombres que están vivos pero como muertos al pecado del Pacto de Adán y Eva; pero serán vivificados, porque hoy estando como están, para Dios son como huesos secos: “La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.”

Pues todos aquellos quienes reciben la Misericordia que es para Siempre ya fueron despertados, y verán la Luz; no como la primera vez, porque verán finalmente al Padre de Luz que les Ha Vivificado: “Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos. Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián. Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego. Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.”

Los que reciben la Misericordia que es para Siempre están todos en una misma situación provocado por el Espíritu Santo: todos están “extremamente angustiados” por su toda Vida, cansados de la vida en el mundo, haciendo preguntas de valoración de la vida y la suya propia, qué hace, para qué está viviendo, cuál es el sentido de la vida que lleva. Y es en este tiempo cuando son “Vivificados”, serán salvos de adversidades y de grandes enemigos.

Porque Dios tiene un objetivo marcado y prometido con ellos: “Y me salvará tu diestra. Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos.”

Y para éstos que reciben La Misericordia que es para Siempre, también hay un Juramento de Jehová de los Ejércitos, y no cesará hasta que cumpla Su Propósito: “Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha. Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará. Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada. Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo. Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra. Juró Jehová por su mano derecha, y por su poderoso brazo: Que jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que es fruto de tu trabajo; sino que los que lo cosechan lo comerán, y alabarán a Jehová; y los que lo vendimian, lo beberán en los atrios de mi santuario. Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos. He aquí que Jehová hizo oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra. Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.”

Los angustiados tendrán entendimiento, sentirán sed de la Palabra, sus ojos verán cosas que jamás vieron ni les fueron contados: “El día que clamé, me respondiste; me fortaleciste con vigor en mi alma.”

Desde todos los confines de la tierra escucharán del Padre de Familia que se manifiesta y del Espíritu Santo quien como Hijo de Hombre resucita de entre los muertos. “Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa. Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín; sino que volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab les servirán, y los hijos de Amón los obedecerán. Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto; y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias. Y habrá camino para el remanente de su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto.”

Tú serás Vivificado, el decreto de Dios ya está en cumplimiento, pero será vivificado poco a poco en la medida de sus obras de Fe: “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien. Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová. Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida, y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel.”

miércoles, 28 de enero de 2026

No 115 Su Misericordia es para Siempre

 Los Escritos del Reino No. 115 Su Misericordia es para Siempre

28 de Enero de 2026

 

Ha llegado el tiempo en el Reloj de Dios para aquellos que leen y entienden estas Palabras: “Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”

Porque para todos los que vengan y tome del agua de la vida gratuitamente se les extenderán la Misericordia de Dios que es para siempre.

Pues el Reino de Dios se ha edificado en el Mundo Paralelo por medio del Padre de Familia y los que le acompañaron. Ahora se extiende la misericordia para que también puedan venir los sellados, los que ofrecieron un vaso de agua fría, aquellos que pensaron en los más pequeños del Reino y del Padre cuando tuvo hambre, cuando tuvo sed, cuando era forastero, cuando estaba desnudo, cuando estaba enfermo y cuando estuvo en la cárcel.

Como el Padre Celestial tuvo misericordia que es para siempre en los Cielos, cuando separó los cielos de arriba y abajo, cuando extendió la tierra sobre las aguas, cuando hizo el sol para que señorease en el día, cuando hizo la luna y las estrellas para que lo hiciesen en la noche.

Así también, “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Que tu Misericordia que es para siempre se extienda sobre aquellos que oyen el llamado del Espíritu y de la Esposa que dicen: “Ven”. Porque en todo su camino de salida de su Egipto le acompañará Su Misericordia. Los sacará con mano fuerte y brazo extendido, dividirá el Mar Rojo de cada uno y hará que crucen por tierra seca mas arrojará  a Faraón y su ejército en el fondo del mar.

A todos los que están hoy sujetos a servidumbre por el temor de la muerte, se les extenderá Su Misericordia que es para siempre: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham.”

Acompañará la Misericordia de Dios que es para siempre para que puedan cruzar el desierto de la disciplina en la Palabra y durante todo el Proceso de Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu para acceder al Pacto Nuevo en el Espíritu Santo.

Más adelante recibirán la Misericordia para que puedan conquistar las tierras de grandes reyes, poderosos para conquistar la tierra para sus heredades.

Igualmente se extenderá la misericordia que es para siempre para hoy “Señores de la Tierra”, a quienes Dios ha elegido y puesto como siervos y mayordomos, a quienes se les ha dado talentos y minas.

Entonces, ¿en qué consiste la misericordia que es para siempre? La Misericordia que es para siempre no reemplaza a la Fe, ni las Obras de Fe, tampoco reemplaza la Justificación por la Fe en Cristo Jesús. Pero sí por la Misericordia se les concederán:

1. Se les quitará el corazón de piedra para darle un corazón de carne: “Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado. Y santificaré mi grande nombre, profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos. Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre. Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones. Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. No lo hago por vosotros, dice Jehová el Señor, sabedlo bien; avergonzaos y cubríos de confusión por vuestras iniquidades, casa de Israel.” Así se les darán entendimiento de la Palabra, comprenderán los tiempos de Dios.

2. Se les darán Señales para despertarlos de sus incredulidades, y conozcan la seriedad de los tiempos de Dios. Las Palabras de ejemplo están, y serán actualizados a los tiempos presentes, mas permanecerá la esencia de la Voluntad de Dios y su Misericordia: “Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne. Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.”

3. Se les darán grandes visiones y promesas: “Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas. No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo: Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor. Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré. Tus ventanas pondré de piedras preciosas, tus puertas de piedras de carbunclo, y toda tu muralla de piedras preciosas. Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos. Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti. Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir. Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.”

4. Varas de disciplina: Cuando tienen la Misericordia de Dios que es para siempre, serán disciplinados pero nunca se apartarán ni se les quitarán la Misericordia; se les darán comprensión, arrepentimiento y comprenderán cuán seria es toda Palabra: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.”

5. Siempre se abrirán puertas de salida: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo. Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

6. Con la Misericordia que es para siempre conocerán a Dios: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.”

7. También se les darán señales de su Pacto con Dios para que se fortalezcan en todo el proceso: “Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre: Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente. Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová. He aquí que vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo. Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa. Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Jehová; no será arrancada ni destruida más para siempre.”

Y como no existen más oportunidades que ésta, se deberá prestar mucho cuidado en la intensidad con que Dios puede aplicar toda Palabra y disciplina: “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.”

Así será el camino y los tiempos de todos quienes hoy reciben la Misericordia de Dios que es para siempre.

martes, 27 de enero de 2026

No 114 El Lugar de mi Reposo

Los Escritos del Reino No. 114 El Lugar de mi Reposo

27 de Enero de 2026

 

Ha llegado el tiempo en el Reloj de Dios. Jehová quien como Padre de Familia estuvo edificando la casa para que moren todos sus hijos está terminada: “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño.”

Y el Hijo quien dijo: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” También vendrá para alegría de aquellos esperanzados en la Resurrección de los Muertos.

Todo esto ha estado sucediendo en el Mundo Paralelo del Reino de Dios en la Tierra, porque esa es la Voluntad del Padre y así estaba diseñado desde el Principio, por eso: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Que el Reino de Dios debe instalarse en la Tierra, pues para ese propósito fue Creada.

Hubo un tiempo cuando un Siervo David quien clamaba y trabajaba frenéticamente, anunciando y guiando, construyendo porque el tiempo estaba aproximando. Muchos hicieron caso omiso, pero algunos le oyeron y encontraron la vida: “Acuérdate, oh Jehová, de David, y de toda su aflicción; de cómo juró a Jehová, y prometió al Fuerte de Jacob: No entraré en la morada de mi casa, ni subiré sobre el lecho de mi estrado; no daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados adormecimiento, hasta que halle lugar para Jehová, morada para el Fuerte de Jacob. He aquí en Efrata lo oímos; lo hallamos en los campos del bosque. Entraremos en su tabernáculo; nos postraremos ante el estrado de sus pies.”

Porque donde mora el Padre de Familia, esa es la tierra y el lugar escogido: “Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.”

Hoy es tiempo que el Padre de Familia comience a subir al Lugar de su Reposo, en la tierra que ha elegido como su posesión. Y esta es la justicia de fe que pasaron sus sacerdotes y los santos alcanzaron la Vida Eterna: “Porque Jehová ha elegido a Sion; la quiso por habitación para sí. Este es para siempre el lugar de mi reposo; aquí habitaré, porque la he querido. Bendeciré abundantemente su provisión; a sus pobres saciaré de pan. Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, y sus santos darán voces de júbilo. Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido. A sus enemigos vestiré de confusión, mas sobre él florecerá su corona.”

Aquí cuando dice: “a sus pobres saciaré de pan”, son aquellos sellados y los que reciben misericordia, quienes aún deben realizar el proceso de Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu en el Pacto Nuevo.

Y cuando se menciona: “Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, y sus santos darán voces de júbilo” corresponden a personas quienes creyeron en  el siervo David y le han creído; y hoy están con el Padre de Familia. Dando cumplimiento a estas Palabras: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”

En el mundo espiritual, están sucediendo tiempos de mucha confusión, porque no todos quienes fueron llamados anduvieron por el camino de la vida, se perdieron en bienes y en dioses que desviaron su corazón, para dar cabida a estas Palabras: “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.” Nunca entendieron ni supieron que sus corazones estaban endurecidos, sus ojos cegados y oídos tapados por los amores del mundo.

Pero verán al final, y estarán confundidos porque la salvación se les escapó de las manos: “He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.”

¿Te parece extraño que Jehová como Padre de Familia more en la Tierra pues esta es la Sion prometida? ¿No dice la profecía estas cosas? “Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel. Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella. Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim. Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente. Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación. Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová morará en Sion.”

Sí, hoy la Sion, el Lugar de mi Reposo no es la misma histórica Jerusalén y conocida por muchos; es la Nueva Jerusalén, tierras que fueron alguna vez anunciadas fugazmente por el apóstol Pablo: “Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros. Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros, cuando vaya a España, iré a vosotros; porque espero veros al pasar, y ser encaminado allá por vosotros, una vez que haya gozado con vosotros. Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén. Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales. Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros rumbo a España. Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.” Claro que estas tierras, el Lugar de mi Reposo está en las tierras de la Nueva España, así como la Nueva Jerusalén.

¿Cómo se explica la Nueva España y la Nueva Jerusalén, que las tierras que mora el Padre de Familia es el Lugar de mi Reposo? Pues todo resulta después de los pecados de Adán y Eva, y hacia dónde fueron echados: “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.” Pues si fueron echados al oriente del Huerto de Edén, significa que el Edén está al oeste, que corresponden a estas tierras donde está la Sion, el Lugar de mi Reposo.


lunes, 26 de enero de 2026

No 113 Convencerá al Mundo

 Los Escritos del Reino No. 113 Convencerá al Mundo

26 de Enero de 2026

 


El Reloj de Dios indica que es tiempo que estas Palabras se cumplan: “Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.”

Sí, el Consolador es el Espíritu Santo. Sí, también es cierto que cuando Jesús subió a los cielos vino el Espíritu Santo sobre los discípulos en forma de lenguas de fuego; pero no vino como Consolador, más bien como Espíritu de Poder: “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Pero Sí sucederá esta segunda vez, cuando estas Palabras se cumplan nuevamente en el segundo ciclo: “Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí.” Porque era necesario que esto sucediera al Hijo del Hombre y que hoy es el Padre de Familia, quien te escribe estas letras.

Si para el Pacto de Jesucristo era necesario un sacrificio del Cordero de Dios: “porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí.” 

También para el Pacto Nuevo en el Espíritu Santo, se menciona una segunda vez que era necesario un sacrificio del Espíritu Santo hecho Hijo de Hombre: “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.” Y está mencionado como: “Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.” Y por esta obra realizada y fue inmolado, también recibió la autoridad: “Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.”

Esta es la Primera Consolación que reciben los Bienaventurados: “Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.” ¿Se acuerdan que la Palabra dice “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”? Pues a los mansos les corresponde esta Consolación, porque son hechos reyes de la tierra y sacerdotes del Altísimo.

Ahora es tiempo que este Cristo Jesús quien fue inmolado para pagar por los Pecados del Pacto de Adán y Eva resucite para “Consolación” de los que en Él esperan, y llevaron el cilicio hasta el día de hoy: “A ti, oh Jehová, clamaré, y al Señor suplicaré. ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad? Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí; Jehová, sé tú mi ayudador. Has cambiado mi lamento en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.”

Y cuando Éste Consolador venga: “convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.”

El Consolador convencerá al mundo:

1. de Pecado: porque no creyeron en el Padre de Familia en su tiempo de obras como hijo de hombre; pues en su momento dio testimonio de que la esposa resucitaría, quien es el hijo de hombre destinado a ser inmolado para el Perdón de Pecados del pacto de Adán y Eva: “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.” 

2. de Justicia: “por cuanto voy al Padre, y no me veréis más”; pues los tiempos de las obras del Padre de Familia han terminado, la casa que él construía se ha terminado y se han cerrado las puertas. Y muchos quienes fueron llamados pero no se esforzaron en realizar la Voluntad de Dios, en buscar el Reino de Dios y su justicia para justificación, han quedado afuera. Y no verán más el rostro de Dios, y clamarán: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” El Padre de Familia ha sido paciente y dando testimonio de todo esto, hasta que la casa que edificaba se concluya: “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño.” Ya no verán más a Dios y este será el destino: “Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada.” El Padre de Familia, habiendo terminado su obra entrará en su Reposo: “Acuérdate, oh Jehová, de David, y de toda su aflicción; de cómo juró a Jehová, y prometió al Fuerte de Jacob: no entraré en la morada de mi casa, ni subiré sobre el lecho de mi estrado; no daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados adormecimiento, hasta que halle lugar para Jehová, morada para el Fuerte de Jacob. He aquí en Efrata lo oímos; lo hallamos en los campos del bosque. Entraremos en su tabernáculo; nos postraremos ante el estrado de sus pies. Levántate, oh Jehová, al lugar de tu reposo, Tú y el arca de tu poder. Tus sacerdotes se vistan de justicia, y se regocijen tus santos.”

3. de Juicio: “por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.” Porque con la resurrección de la esposa, vendrá toda la Consolación que han esperado los hijos de Dios. Pues finalmente han sido perdidos los Pecados del Pacto de Adán y Eva, y ya no quedan más acusaciones de Satanás a los hijos de Dios: “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.” Ahora, con la resurrección de la esposa, se cumplirá el juicio, como el fuego de Dios respondido a Elías en el Monte Carmelo: “y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Igualmente como Las Palabras prometen, el Padre de Familia ha estado hablando de todas estas cosas, y enseñando el camino y los tiempos de cumplimiento, dando testimonio en persona a lo largo de los años: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.”

Sí, el Consolador vendrá y Convencerá al Mundo que no han creído a Jesús según los términos del Pacto de Jesucristo. Mas Consolará a todos aquellos que han esperado este tiempo: “No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.”

El Tiempo está presto para aquellos que creyeron en la Esperanza contra Esperanza.

No. 198 Somos Más que Vencedores

Los Escritos del Reino No. 198 Somos Más que Vencedores 21 de Abril de 2026   Descarga el Escrito en Formato PDF para leerlo en el teléfono:...