Los Escritos del Reino No. 56 El Camino de la Fe
30 de noviembre de 2025
Solitario, es la principal característica del Camino de la Fe. Porque tú sólo estás contra todos los miedos de si serás respondido y las ansiedades porque deseas cubrir rápidamente muchas necesidades. Y toda esta lucha interna se producen las 24 horas del día, realizas tu mejor esfuerzo para apoyarte en la Palabra, pero en definitiva tú eres el único que está peleando por mantenerte fiel.
Mas especialmente en este tiempo, tu Camino de Fe te llevará a la Vida Eterna porque estamos en la etapa del Pacto Nuevo del Espíritu Santo; y tu recorrido desde el Pacto de Jesucristo al Pacto Nuevo solamente se consigue por medio del Esfuerzo y Valentía de tu Fe. Y en especial esto es así porque debes batallar contra la Serpiente, el diablo que está muy impregnado en el mundo de los hombres, al punto que todos consideran cuestiones esenciales de la vida y que no requieren siquiera cuestionamientos. Es un largo camino que deberás recorrer con fe contra la Muerte que es la consecuencia directa del pecado contra el Pacto de Adán: "como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo." Este camino de Fe contra la Muerte ya fue anunciado y practicado muchas veces por aquellos que accedieron al Pacto de David: "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días."
Un Buen Hábito es lo que necesitas, y lo tienes que alimentar siempre en la quietud, antes del amanecer: "Mi corazón está dispuesto, oh Dios; cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria. Despiértate, salterio y arpa; despertaré al alba." Igualmente es un buen hábito dejar todo tipo de excesos: las fiestas, controlar tus accesos y el tiempo a las redes sociales, salir de compras innecesarias, cortar los noticieros, dejar de observar y seguir los pronósticos, todo tipo de fanatismo de personas, de clubes. "Pero estos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta."
Un Buen Cimiento de conocimiento de Dios, alimentado diariamente: "Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre." Y el cimiento se asienta y se endurece cuando experimentas Las Palabras de Dios, tienes que estar muy seguro que La Persona de Dios te está hablando, te está guiando, te está guardando más que cualquier otro; pues esta seguridad será imprescindible en tu Camino de la Fe hacia el Pacto Nuevo.
Un Cuidado Extensivo de ti mismo, en especial tus ojos y tu boca, para eso tienes que evitar los lugares que sabes abundan las maldades y el pecado está a punta de los dedos. "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre." También debes vencer las grandes tentaciones que significan los teléfonos y los ordenadores, qué ver y qué no ver, son decisiones en solitario. "Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías." Un consejo práctico para tu cuidado: Toda actividad fuera de tu trabajo diario que sobrepase las 21hs trata de evitarlo. "¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades."
El Camino de la Fe anteriormente fue la búsqueda del Pacto Personal con Dios (el de David), pues era la única forma de asegurarte y que Dios se responsabilice de tu Camino en la Fe. Hoy sigues ese Camino de Fe para entrar en el Pacto Nuevo del Espíritu Santo. Te habrá dado grandes sueños y certezas de promesas, el sol de día y la luna con las estrellas de noche como tus testimonios todos los días en el largo camino de la esperanza. Con esa certeza y sabiendo que tú eres un Amado por el Padre, deberás continuar ese sendero para vencer con fe tus pecados: "He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo." Ya tienes el ejemplo de Jesús, ahora te corresponde también a ti: "Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado."
También el Pacto Personal con Dios es la única forma efectiva y comprobada para vencer toda codicia y toda envidia que te produce el mundo de las personas con sus éxitos: "Codicia el impío la red de los malvados; mas la raíz de los justos dará fruto." Tu conocimiento de Dios, las promesas recibidas y todas las experiencias vividas deberán ser puestas en acción con tu fe, pues tú deberás escoger seguir este camino a la Vida Eterna, para entrar al Pacto Nuevo y Eterno del Espíritu Santo.
El Camino de Fe requiere que estés en la Tierra Correcta, en la Tierra donde hoy el Reino de Dios se ha instalado, lugar donde te estoy escribiendo ahora. Solamente con tu fe podrás discernir este mi llamado y tu fe determinará tu decisión. Es tu Camino de Fe.