2025-11-22 No 48 La Lámpara y Su Aceite
Los Escritos del Reino No. 48 La Lámpara y Su Aceite
Asunción, 22 de noviembre de 2025
No 48 La Lámpara y Su Aceite
Unas preguntas resultan del Pacto Personal de David con Dios: ¿Se debe "ACORDAR" un Pacto Personal con Dios? ¿Se puede acceder al Reino de Dios y a la eternidad sin ese Pacto? ¿No se salva solamente por la fe en Jesucristo? La respuesta corta es: "muy, pero muy difícilmente". ¿Por qué? Porque sólo un Hacedor de La Palabra puede acceder a un Pacto de David, a un Pacto de Jesucristo, y finalmente al Pacto Nuevo del Espíritu Santo. Sin Justificación por medio de la Fe es imposible.
Si una persona en el primer nacimiento haya estado en el Pacto de David. En este segundo nacimiento lo hará como un predestinado: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó." También existen los predestinados desde antes de la fundación del mundo.
Si en el primer nacimiento no vivió justamente dentro de un pacto y si en este segundo nacimiento tampoco está en Pacto con Dios, es "imposible" que esté suficientemente despierto y preparado, por eso aparecen las vírgenes con lámparas pero sin aceite; semillas plantadas que brotan pero se ahogan entre espinos, o se queman entre pedregullos; o aman más a sus riquezas y confían en sí mismo: "porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan."
Si una persona habiendo llegado al conocimiento del Verdadero y no buscó establecer el Pacto de David con todas sus fuerzas; tiene que saber que la persona nunca puede avanzar en La Biblia más allá de Segundo Samuel capítulo seis. Porque todo lo que se expone después (Obras de Dios, Promesas, Acuerdos, Bendiciones, Profecías) solamente corresponden a los que han alcanzado el Pacto de David. ¿Por qué es tan difícil acceder al Pacto de David? Es sencillo: Nunca guardaron el Pacto de Moisés, nunca salieron de su mundo de pecado que es su Egipto, ni pusieron una separación como lo es el Mar Rojo, ni quisieron entrar en la disciplina del Maná y el agua que brota de las rocas quien es Cristo, tampoco guardaron los Mandamientos y las Ordenanzas. Mas para los Hacedores del Pacto de Moisés, está cumpliendo con todos los requerimientos básicos del Pacto de David.
Todas Las Palabras de los Salmos, Proverbios y las Profecías para la restauración de Jerusalén son promesas de Dios a los Hijos del Pacto de David.
Porque los hombres leen la Biblia y quieren entender La Palabra, pero sin ser hacedor de la Palabra dentro de los diferentes Pactos de Dios con los hombres; es cuando surgen las diferentes doctrinas que han engañado a los perezosos, a los dormilones, a los soñolientos y oidores, porque son incautos. "He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles."
Por eso, cuando dice: "Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!" Son clamores de los hijos que claman a Dios para que se aplique el Pacto de David con ellos. Hoy, en las iglesias aparecen muchos ciegos buscando sanidades en nombre de Jesús, haciendo uso de su fe; pero esa fe no es suficiente para buscar y acceder al Pacto de David. Si no tienen el aceite (El Pacto y sus obras de hacedor del Pacto), ¿cómo quieren encender la lámpara? La misericordia de Dios es para con sus hijos, los hijos de David.
Hoy, si uno no está personalmente en el Pacto de David, jamás puede ser suficientemente valiente, ni tiene la certeza y menos la convicción de Dios en su vida. ¿Quién tendría la suficiente paciencia, longanimidad, entendimiento, esperanza y amor suficiente para soportar el Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu?
Sin la certeza y seguridad del Pacto de David, jamás cruzaría uno la muerte: "Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; Él nos guiará aun más allá de la muerte." Si nunca comprendió el Amor de Dios, ¿cómo expondría su vida para Jesucristo? "Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando."
¿Por qué Dios te cuidaría como hijo? "Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero Jehová pesa los espíritus." Si hoy vivieran como Hijos de Dios y tienen el Testimonio Real del Espíritu Santo, no deberías preocuparte por el Aceite de tu lámpara.
Las vírgenes no se dieron cuenta de la falta: "Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a este temed."
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