Los Escritos del Reino No 63 Las Reglas de Dios
7 de diciembre de 2025
¡Esfuérzate y sé valiente! Es la recomendación a todos los que creen en el Verdadero Dios y están dispuestos a entrar Hoy en la Tierra de las Promesas que es el Reino de Dios. ¿Por qué es necesario el esfuerzo y la valentía para recibir la tierra de la herencia prometida según el Pacto? ¿Por qué hay que ser esforzado y valiente en guardar las leyes de Moisés para ser prosperado en todos los caminos y te saldrá bien? ¿Por qué ser esforzado y valiente para no temer ni desmayar y así Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas?
Muchos quieren evitar el esfuerzo, no quieren ser valientes para guardar los Mandamientos de Moisés, evitan mostrarse ante el mundo, o combatir los males y pecados del mundo hablando claramente y en voz alta. Pero no saben que sin esfuerzo y sin valentía nunca podrán cumplir con su parte del Pacto de Moisés con Dios, y una cosa es clara, si no apruebas en el Pacto de Moisés, es imposible que entres en el Pacto de David, y luego el de Jesucristo. En realidad la falta de Esfuerzo y Valentía es problema de la FE que tiene la persona hoy en día; y eso es una consecuencia lógica porque nunca ha conocido verdaderamente a Dios en Persona. ¿Cómo podría alcanzar el Pacto de David? ¿Cuándo podrían entrar en el Pacto Nuevo del Espíritu Santo a ese paso? Y sin el Pacto Personal de David es imposible llegar al Pacto de Jesucristo para nacer de nuevo en Agua. Y todavía le queda el Nacer de Nuevo en Espíritu Santo que implica caminar sólo por un Valle de Sombra de Muerte y ante muchísimos enemigos; ¿y el tiempo y la perseverancia en la paciencia requerida?
Es que estas son LAS REGLAS DE DIOS, que están puestas para que cada uno cumpla; claro que es una libertad que se le ha dado al hombre: el querer o el no querer seguir las reglas de Dios. Pero al final el Justo Juicio de Dios es igual para todos: 1. "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios." 2. "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es." 3. "De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Suposiciones, muchas suposiciones; todos suponen que son esforzados y todos se consideran valientes. Pero, ¿qué Mandamiento de Moisés guardan a rajatabla e inquebrantablemente ante el mundo de los hombres impíos? ¿Qué partes o personas del mundo has perdido porque impusiste los Mandamientos de Dios? Hoy las guerras que uno debe afrontar no son como las de Josué matando a los enemigos; sino una guerra espiritual de voluntades, contra doctrinas, contra ideologías, de tu espíritu contra los espíritus de los impíos del mundo: "hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes."
El Esfuerzo y la Valentía desplegado por la persona en guardar los Mandamientos de Moisés es LA REGLA DE DIOS para medir el Poder de la Fortaleza de tu Hombre Interior: "doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios."
Dios debe encontrarte siendo en todo tiempo y en cualquier lugar una persona confiable, siempre entusiasta, dispuesta en cualquier momento. Consecuentemente El Padre Celestial también tendrá gozo y alegría en responderte "Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén."
Un fruto único de Las Reglas de Dios es que serás Amado por el Padre Celestial, en una forma muy personal, habrá una intimación única que tú lo sabrás y eso producirá en ti una confianza y seguridad que sólo aquel que lo recibe, sabe: "Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derramó en tus labios; por tanto, Dios te ha bendecido para siempre. Ciñe tu espada sobre el muslo, oh valiente, con tu gloria y con tu majestad. En tu gloria sé prosperado; cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia, y tu diestra te enseñará cosas terribles. Tus saetas agudas, con que caerán pueblos debajo de ti, penetrarán en el corazón de los enemigos del rey. Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; cetro de justicia es el cetro de tu reino. Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; desde palacios de marfil te recrean. Hijas de reyes están entre tus ilustres; está la reina a tu diestra con oro de Ofir."
Con tu valentía y esfuerzo en guardar los términos del Pacto de Moisés, llamarás la atención de Dios, los ojos del Espíritu Santo reposarán en ti y serás su especial tesoro: " Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve."
¿Cuánto puedes sentir y entender la voz del Espíritu Santo cuando lees La Palabra? Es tu medida hoy. "Oíd esta palabra que ha hablado Jehová contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto. Dice así: A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades. ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare? ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo? ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?" Porque eres un Amado y un tesoro especial de Dios, siempre hará un esfuerzo especial por ti y recibirás un cuidado adicional a más que los otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario