Los Escritos del Reino No. 114 El Lugar de mi Reposo
27 de Enero de 2026
Ha llegado el tiempo en el Reloj de Dios. Jehová quien como Padre de Familia estuvo edificando la casa para que moren todos sus hijos está terminada: “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño.”
Y el Hijo quien dijo: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” También vendrá para alegría de aquellos esperanzados en la Resurrección de los Muertos.
Todo esto ha estado sucediendo en el Mundo Paralelo del Reino de Dios en la Tierra, porque esa es la Voluntad del Padre y así estaba diseñado desde el Principio, por eso: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Que el Reino de Dios debe instalarse en la Tierra, pues para ese propósito fue Creada.
Hubo un tiempo cuando un Siervo David quien clamaba y trabajaba frenéticamente, anunciando y guiando, construyendo porque el tiempo estaba aproximando. Muchos hicieron caso omiso, pero algunos le oyeron y encontraron la vida: “Acuérdate, oh Jehová, de David, y de toda su aflicción; de cómo juró a Jehová, y prometió al Fuerte de Jacob: No entraré en la morada de mi casa, ni subiré sobre el lecho de mi estrado; no daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados adormecimiento, hasta que halle lugar para Jehová, morada para el Fuerte de Jacob. He aquí en Efrata lo oímos; lo hallamos en los campos del bosque. Entraremos en su tabernáculo; nos postraremos ante el estrado de sus pies.”
Porque donde mora el Padre de Familia, esa es la tierra y el lugar escogido: “Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.”
Hoy es tiempo que el Padre de Familia comience a subir al Lugar de su Reposo, en la tierra que ha elegido como su posesión. Y esta es la justicia de fe que pasaron sus sacerdotes y los santos alcanzaron la Vida Eterna: “Porque Jehová ha elegido a Sion; la quiso por habitación para sí. Este es para siempre el lugar de mi reposo; aquí habitaré, porque la he querido. Bendeciré abundantemente su provisión; a sus pobres saciaré de pan. Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, y sus santos darán voces de júbilo. Allí haré retoñar el poder de David; He dispuesto lámpara a mi ungido. A sus enemigos vestiré de confusión, mas sobre él florecerá su corona.”
Aquí cuando dice: “a sus pobres saciaré de pan”, son aquellos sellados y los que reciben misericordia, quienes aún deben realizar el proceso de Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu en el Pacto Nuevo.
Y cuando se menciona: “Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, y sus santos darán voces de júbilo” corresponden a personas quienes creyeron en el siervo David y le han creído; y hoy están con el Padre de Familia. Dando cumplimiento a estas Palabras: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.”
En el mundo espiritual, están sucediendo tiempos de mucha confusión, porque no todos quienes fueron llamados anduvieron por el camino de la vida, se perdieron en bienes y en dioses que desviaron su corazón, para dar cabida a estas Palabras: “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.” Nunca entendieron ni supieron que sus corazones estaban endurecidos, sus ojos cegados y oídos tapados por los amores del mundo.
Pero verán al final, y estarán confundidos porque la salvación se les escapó de las manos: “He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.”
¿Te parece extraño que Jehová como Padre de Familia more en la Tierra pues esta es la Sion prometida? ¿No dice la profecía estas cosas? “Y Jehová rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los cielos y la tierra; pero Jehová será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel. Y conoceréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que habito en Sion, mi santo monte; y Jerusalén será santa, y extraños no pasarán más por ella. Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim. Egipto será destruido, y Edom será vuelto en desierto asolado, por la injuria hecha a los hijos de Judá; porque derramaron en su tierra sangre inocente. Pero Judá será habitada para siempre, y Jerusalén por generación y generación. Y limpiaré la sangre de los que no había limpiado; y Jehová morará en Sion.”
Sí, hoy la Sion, el Lugar de mi Reposo no es la misma histórica Jerusalén y conocida por muchos; es la Nueva Jerusalén, tierras que fueron alguna vez anunciadas fugazmente por el apóstol Pablo: “Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros. Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros, cuando vaya a España, iré a vosotros; porque espero veros al pasar, y ser encaminado allá por vosotros, una vez que haya gozado con vosotros. Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén. Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales. Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros rumbo a España. Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.” Claro que estas tierras, el Lugar de mi Reposo está en las tierras de la Nueva España, así como la Nueva Jerusalén.
¿Cómo se explica la Nueva España y la Nueva Jerusalén, que las tierras que mora el Padre de Familia es el Lugar de mi Reposo? Pues todo resulta después de los pecados de Adán y Eva, y hacia dónde fueron echados: “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.” Pues si fueron echados al oriente del Huerto de Edén, significa que el Edén está al oeste, que corresponden a estas tierras donde está la Sion, el Lugar de mi Reposo.
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