Los Escritos del Reino No. 91 El Dios de las Emergencias
04 de Enero de 2026
¿Existe el Dios de las Emergencias? La Religión que se han creado alrededor de esta idea está muy generalizada y expandida en la mente de las personas; y esta necesidad resulta de años y años de vivir según las concupiscencias de los hombres, que traen sus consecuencias. Por generaciones se han llegado a generar y producir la idea de Un Dios de las Emergencias, basadas en las obras de Jesús y sus apóstoles.
¿Es esto malo? ¿No se está buscando a la Persona de Jesús? ¿No es importante que todos crean en su nombre? El problema es que buscan a Dios sólo durante su necesidad, y luego se olvidan. Buscan a Dios y claman solamente por causa del dolor, del problema, o de la necesidad; pero nunca se busca a la Persona de Dios como Dios, ni piensan adorarle como Dios. Como un médico quien es necesario solamente cuando se está enfermo, luego de la cura se desecha.
Cuando uno lee atentamente La Biblia y guarda Fielmente de todo corazón, con todas las fuerzas y con toda la mente siendo Hacedor de la Palabra verá que Dios no es el Dios de las Emergencias sino obra según un Plan muy bien escrito y definido; por eso, es el DIOS DEL PACTO. Y siempre obra, se manifiesta según los términos del Pacto que corresponde al Tiempo de Dios. Y hoy que estamos en la transición entre el Pacto de Jesucristo al Pacto Nuevo en el Espíritu Santo, se deberá conocer al Dios del Pacto Nuevo; y según esas condiciones nuevas buscarle.
Cuando uno llega a entender La Doctrina del Pacto, o mejor, al Dios del Pacto comprenderá que el Dios de las Emergencias por quien claman los hombres es más bien una gran idolatría; que justamente quebranta el Primer Mandamiento: ”Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí.” Porque cada uno busca una parte muy específica de Dios: “sus poderes” y nunca a su Persona. Hoy, nadie se interesa en las Obras que Dios está realizando como Padre de Familia, ni le interesan los tiempos que se viven; menos están enterados que el Día del Señor ya ha venido hace muchos años: “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.”
El Dios del Pacto es un Dios Omnipotente desde el Principio hasta el Fin, por eso mismo está escrita la Biblia y todo transcurre según los escritos, las profecías se cumplen sin cambios y las palabras se repiten una y otra vez: “De un extremo de los cielos es su salida, y su curso hasta el término de ellos; y nada hay que se esconda de su calor.”
El Dios de las Emergencias que muchos buscan creyendo que están buscando la repetición de las obras de Jesús y de los apóstoles, mas bien son “causas y consecuencias” de las obras humanas. Muchas de las “Obras Milagrosas” al cual quieren generalizar y aplicarlas en todos los aspectos de la Vida de Necesidad y Dolor que tiene el hombre, en realidad sólo suceden normalmente hasta el Llamado del hombre a los pies de Cristo. Luego de esas primeras veces, se hace más y más espaciado en tiempo y en obras. Debe aprender a vivir según las reglas y mandamientos del Dios del Pacto, y sobretodo conocer los tiempos de la Obra de Dios.
Por esta razón, Dios previendo que estas cosas sucederían, ordenó escribir esto: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”
Por tanto, toda persona quien no enseña y predica, quien no cree y busca conocer a Toda la Persona de Dios está cometiendo contra Dios y deteniendo la Justicia de Dios. Y cuando por algún interés personal, monetario, mercantilista o sesgo doctrinario muestra a Un Dios de las Emergencias, está creando un dios ajeno y poniéndolo delante de los hombres. Y así también será El Juicio de Dios: “En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura al remanente de su pueblo; y por espíritu de juicio al que se sienta en juicio, y por fuerzas a los que rechacen la batalla en la puerta. Pero también estos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron en la visión, tropezaron en el juicio. Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio. ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados?, ¿a los arrancados de los pechos? Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír. La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos.”
¿Qué sucede con esta doctrina de hombres llamada El Dios de las Emergencias cuando Dios en persona se llama a silencio? ¿Qué sucede cuando Dios mismo se calla y retrae sus manos durante dos mil años porque saldrá al tercer día y salvará? Pues dice así la Palabra, incluso para aquellos que tienen el Pacto de David: “Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido, y te has airado con él. Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra. Aportillaste todos sus vallados; has destruido sus fortalezas. Lo saquean todos los que pasan por el camino; es oprobio a sus vecinos. Has exaltado la diestra de sus enemigos; has alegrado a todos sus adversarios. Embotaste asimismo el filo de su espada, y no lo levantaste en la batalla. Hiciste cesar su gloria, y echaste su trono por tierra. Has acortado los días de su juventud; le has cubierto de afrenta. ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego? Recuerda cuán breve es mi tiempo; ¿Por qué habrás creado en vano a todo hijo de hombre? ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librará su vida del poder del Seol? Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, que juraste a David por tu verdad? Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno. Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido. Bendito sea Jehová para siempre. Amén, y Amén.”
¿Qué tiene que hacer el hombre que cree en la Persona de Dios dentro del Pacto en que está viviendo? Pues durante todo el tiempo del Cilicio, la Palabra decía así: “Jehová, en la tribulación te buscaron; derramaron oración cuando los castigaste. Como la mujer encinta cuando se acerca el alumbramiento gime y da gritos en sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh Jehová. Concebimos, tuvimos dolores de parto, dimos a luz viento; ninguna liberación hicimos en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo. Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos. Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación. Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no encubrirá ya más a sus muertos.” Si Dios ordena que estemos quietos porque estamos en la transición entre el segundo y tercer día, ¿a dónde irán a buscar y encontrar al Dios de las Emergencias?
También estos sucesos están avisados para que no se buscase al Dios de las Emergencias, porque Dios a sus amados los ha preparado para que se resguarden y pasen los tiempos: “Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”
Las personas quienes Hicieron Las Palabras del Dios del Pacto y como niños se resguardaron no tuvieron “Emergencias”, pero sí mucha paz y vida: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.”
Creer en el Dios del Pacto y Hacer toda Su Palabra es creer en la Omnipotencia de Dios, en Su Omnisciencia y en Su Omnipresencia. “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz. Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo.”
El Dios de las Emergencias como hoy lo creen y buscan es inexistente, es más bien una idolatría creada por los hombres y predicado hasta el cansancio por los pastores.
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