Los Escritos del Reino No. 140 El Camino de las Revelaciones
22 de Febrero de 2026
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El Camino de las Palabras son largas Jornadas de Fe, porque uno lee o escucha una Palabra de la Biblia y la recibe en su corazón, cree en ella y decide cumplirla, guardarla para su vida. A partir de ese momento, verá que muchos aspectos de su vida se verá afectada, y deberá cambiarlas para ajustarse a las Palabras. Perderá, renunciará, soportará, aprenderá a ser paciente, y entenderá qué es la esperanza.
Cada día se sembrará una pequeña semilla de fe con las Palabras que lee y escucha, y deberá poner todo el esfuerzo y fuerza, firmeza y entereza para guardarla. Cuidará del ambiente circundante para que no estropeen las semillas de las Palabras. Al primero que encontrarás en el camino es el diablo por medio de los obstáculos, las dificultades, las personas quienes se opondrán o tratarán de convencerte en desistir: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” Serán cuarenta días, serán cuarenta veces de oposiciones; pero deberá soportarse con fe, con todos los conocimientos que tiene. Luego de esos cuarenta días, vendrán en entendimiento y la paz, el consuelo por medio del Espíritu Santo. Según la edad del creyente, puede ser más o puede ser menos, pero siempre vendrán las tinieblas.
Si has soportado este primer aluvión de oposiciones, comenzarás a conocer a Dios, te irás encontrándote al Espíritu Santo. Sí, es el Principio del Camino de las Revelaciones. Porque Dios se te revela a ti, poco a poco, en persona. Así aprendes la presencia del Espíritu Santo y cómo interactúa contigo, cuándo te habla, de qué manera te aconseja, bajo qué condiciones se te acerca, qué tono de voz utiliza. Y vas teniendo la certeza de las Palabras.
Cuando esto haces todos los días, vas sembrando todos los días con fe; luego vendrán las promesas de Dios, grandes y pequeñas, siempre habrán algunas que te importarán más, generalmente encuadrado dentro de estas Palabras: “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” La Tierra, La Familia, La Bendición. Generalmente esta es la secuencia del Camino de las Revelaciones. ¿Entiendes cómo se relacionan el Camino de las Revelaciones con el Camino de la Fe y el crecimiento de ésta?
Luego es importante entender los Tiempos de Dios, los Tiempos de la Fe en el Camino de las Revelaciones: “Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.” Si el sicómoro tarda sesenta años en ser un árbol maduro, tienes que pensar que necesitarás unos años comparativos para ver las promesas cumplirse. Por eso, hay que quitar “la inmediatez” de las malas enseñanzas de los hombres de tu cabeza; todo se siembra a tiempo con fe, y verás también con fe, que se cumplirán aquellas cosas prometidas. “Te alabaré con todo mi corazón; delante de los dioses te cantaré salmos. Me postraré hacia tu santo templo, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas. El día que clamé, me respondiste; me fortaleciste con vigor en mi alma. Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, porque han oído los dichos de tu boca. Y cantarán de los caminos de Jehová, porque la gloria de Jehová es grande. Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos. Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y me salvará tu diestra. Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos.” En todo este proceso del Camino de las Revelaciones, tienes que aprender a sembrar todos los días con fe; y necesitas recibir una gracia de Dios que es muy importante, “la eternidad” que va creciendo como una levadura siempre que siembres con fe: “Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.”
Ya cuando llegas a los diez o quince años de haber comenzado a sembrar con fe, empezarás a ver los primeros frutos de la fe, porque las Palabras que has creído, son los frutos de la fe, son los frutos de las Revelaciones que has creído en su momento, son las primeras Justicias de Dios que se te revelan. Así tienes “Tus Propias Revelaciones Cumplidas” por la fe; son las “profecías respecto a tu persona cumplidas”. Y las profecías bíblicas es un paso más allá, porque se confunden tus revelaciones y profecías cumplidas que se amalgaman con las de la Biblia. Porque te has recostado levemente en las Palabras de Dios y has visto que también eres parte de su Tiempo, de su Interés, de su Vida, de sus Obras; que eres parte del Reino de Dios. Por eso, la Palabra dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”
He visto cuán difícil es a los hombres las profecías bíblicas, o el libro de Apocalipsis; mas cuando tus revelaciones y profecías personales que Dios te ha dado se cumplen y ves cada vez más claro el Camino de las Revelaciones, entiendes que las Profecías Bíblicas corren paralelas a las tuyas. Una analogía, los más idosos recordarán el pequeño generador que se montaba en la rueda de la bicicleta; cuando se aprieta y se une el rodillo a las ruedas, y comienzas a andar, el generador producía electricidad para encender las luces para que pudieras andar en la noche. Así también, tú te recuestas con tu fe, con tus promesas en Dios, y luego del tiempo requerido ves que también hay “luz” en ti, que eres “parte” de Dios, y esta seguridad de la fe, de las revelaciones, sólo tú la tienes y lo resguardas para siempre.
Por tanto, si desde niño has sembrado con fe todas las Palabras de Dios, para cuando llegues a ser como un sicómoro, habrás visto muchas revelaciones cumplidas en tu bolsa de experiencias de las justicias de Dios contigo. Notarás que muchas montañas se movieron, otras ya no están; pero tú sigues firme en el Camino de las Palabras, en el Camino de las Revelaciones y en las recolecciones de los frutos de las Promesas cumplidas. Por esta razón, la justicia de Dios se revela por fe y para fe; y el justo por su fe vivirá en cuerpo, en su alma y en su espíritu.
La luz que se produce de tu fe y de las revelaciones hará que te asemejes a Dios en su mente, en su corazón. Primero siempre existe un período de muerte, de espera, de la sal; pero luego viene el período de la luz, diez, quince, veinte o sesenta años en adelante: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Nadie puede medir exactamente la fe de una persona, porque generalmente éstos mienten o se engañan a sí mismos “sobrevalorándose”; pero sí “la fe” de una persona es exactamente medible si se observa “El Camino de las Revelaciones”, qué cree esa persona y cuánto puede mantenerse en ese camino de esperanza sin pausa y sin desviarse a la derecha o a la izquierda. Y este camino de Fe y de Revelaciones puede incluso llegar a los límites de Abraham e incluso la muerte, como ha sucedido al Padre de Familia:
1. “Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia. Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.”
2. “Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.”
3. “Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado, y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí. Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste. Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol; me diste vida, para que no descendiese a la sepultura. Cantad a Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad. Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría. En mi prosperidad dije yo: No seré jamás conmovido, porque tú, Jehová, con tu favor me afirmaste como monte fuerte. Escondiste tu rostro, fui turbado. A ti, oh Jehová, clamaré, y al Señor suplicaré. ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad? Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí; Jehová, sé tú mi ayudador.”
Si hoy, luego de años de creyente no tienes, o si no conoces el Camino de las Revelaciones, significa que tu Camino de las Palabras no es correcto, las doctrinas que te han enseñado en la iglesia son sólo vanidades de la vida.
Si has recibido las promesas de Dios, pero te cansas en la espera, si te ahogas, si no puedes soportar la vergüenza, los ojos y las críticas del mundo; es que necesitas alimentarte correctamente las Palabras, dentro de los Pactos de Dios; entonces conocerás todo buen camino y te dará el discernimiento correspondiente: “Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”
Toda persona quien sigue el Camino de las Revelaciones contra viento y marea, y ha visto la luz de Dios en sí mismo por la fe en las Palabras, siempre tendrá vida y paz; y existe un testimonio indiscutible en su persona, el Espíritu de Cristo está en ti: “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”
Este es el ejemplo de fe de un hombre quien conoce muy bien su Camino de las Revelaciones: “¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme. Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis; y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles. Pues aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado. ¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que vosotros fueseis enaltecidos, por cuanto os he predicado el evangelio de Dios de balde? He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros. Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso. Por la verdad de Cristo que está en mí, que no se me impedirá esta mi gloria en las regiones de Acaya. ¿Por qué? ¿Porque no os amo? Dios lo sabe. Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros. Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito. Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme. Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré; porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos. Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas. Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiado débiles. Pero en lo que otro tenga osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía. ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno? Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento. En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.”
“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.” Cuando vayas recibiendo las Revelaciones en tu Camino, sabrás que estás andando correctamente en el Camino de la Palabra, estás guardando todas las cosas con fe, sabes por tanto que estás en Justicia con Dios. Y cuando veas que las Revelaciones se cumplen en el tiempo, sabes que Dios está recompensando con su Justicia, las revelaciones cumplidas.
Muéstrame tu Camino de las Revelaciones y YO te diré la fe que tienes, y cuán bien estás andando por el Camino de las Palabras.
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