lunes, 20 de abril de 2026

No. 197 Vosotros Estáis Completos en Él

Los Escritos del Reino No. 197 Vosotros Estáis Completos en Él

20 de Abril de 2026

 

Descarga el Escrito en Formato PDF para leerlo en el teléfono:

https://drive.google.com/file/d/1xGyooYPlbBnmIxtGqLcsMri8ywpm5NUo/view?usp=sharing

——————————————-


Tendrán Nuevas Fuerzas hasta ser Completos en Cristo. Y estas promesas se pusieron como Fe y para Fe, como Esperanza, y como el límite del Amor.  

Según los libros, el ser Completos en Cristo es equivalente a:

1. Hagamos al Hombre a nuestra Imagen, conforme a nuestra Semejanza: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

2. Como la edificación del cuerpo de Cristo hasta que todos lleguen a la unidad de la fe y del conocimiento, a un varón perfecto, a la medida de la Estatura de la Plenitud de Cristo:  “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”

Vosotros estáis Completos en Él, es el límite superior al que llegarán aquellos que han Nacido de Nuevo en Agua y en Espíritu. Esto no se consigue porque alguien simplemente lo desee, porque clame en oración; sino deben trabajar primero para conseguirlo, deben correr tras ello y también deben luchar por esta Promesa puesta en esperanza y al límite del Amor: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo. Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna. Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.”

Toda esta lucha espiritual, el trabajo de sembrar y morir por causa de la Palabra, y el esfuerzo de correr sin mirar atrás, todas ellas son necesarias para alcanzar el Pleno Entendimiento (que es parte de ser Completos en Cristo). Por estas tres razones, las riquezas del Pleno Entendimiento de Dios Padre y de Cristo, se ha puesto bajo las llaves del Misterio y revelado para los Hacedores de la Palabra: “Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”

Este es el alto costo que muchos creyentes de Jesucristo no han querido pagar, ni soportar la vergüenza de ser expuestos públicamente en su cruz; por eso, Jesús decía: “Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir. Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar. Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena. Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga.”

Ahora, ¿Qué es el Límite del Amor? ¿Por qué Dios debe llevar a los creyentes hasta el Límite del Amor para que merezcan la Vida Eterna como Herederos y Coherederos con Cristo? ¿Por qué se puso el Límite del Amor para el Nuevo Nacimiento en el Espíritu? Pues ya tienen el ejemplo de Abraham quien tuvo que ofrecer en holocausto a su propio hijo Isaac quien había nacido bajo un Pacto Perpetuo. Si esta exigencia ya era requerida en tiempos del Génesis, ¿cuánto más ahora que han pasado los tiempos, los siglos, y el Primer Ay? Tuvieron todos los ejemplos del amor por Cristo de los discípulos, pues Jesús les preguntó a todos: “Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.”

El Límite del Amor es como exprimir el agua de una ropa recién lavada hasta que caiga la última gota; más allá de la fe, más allá de la esperanza, más allá de la esperanza contra esperanza, más allá del amor, de la vida, de la muerte; al punto de aguardar la resurrección de los muertos de Cristo Jesús luego de un largo cilicio. Y aún en esta situación, el Amor nunca debe terminar; y debes saber andar en las alturas, correr y no cansarse, caminar y no fatigarse, volar cada día más alto; porque se va develando los misterios del Padre y de Cristo. Todo esto es necesario para alcanzar el Pleno Entendimiento. Porque según los tiempos bíblicos que se está viviendo hoy, el Límite del Amor ha sido establecido como el nuevo estándar, por el Padre de Familia y su Esposa con sus ejemplos: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” En el pasaje dice que se acabarán las profecías, que cesarán las lenguas, que la ciencia se acabará porque vendrá Lo Perfecto. Y justamente a este “lo Perfecto”, es el hombre que ha llegado a los Límites del Amor por Cristo Jesús, y será Completo en Él.

Hoy, aquella persona quien ha recibido la Misericordia de Dios que es para Siempre, deberá circuncidarse con la circuncisión no hecha a mano para Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu. Porque es necesario que participen juntamente con Cristo Jesús quien quitó los pecados de la muerte del Pacto de Adán y Eva; y serán expuestos públicamente cada uno en la cruz que les ha sido preparado: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.” Todo esto es necesario para que sean Completos en Él, pues si desean ser hijos de Dios y coherederos con Cristo, deben mostrar y sobretodo demostrar que tienen el mismo amor de Dios Padre: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Para los postreros quienes se hicieron primeros, tendrán Nuevas Fuerzas hasta ser Completos en Cristo, en estatura, en pleno conocimiento de la Verdad y así ser aptos para fructificar, para multiplicarse, para llenar la tierra, para sojuzgarla y señorear a los peces del mar, a las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven en la tierra.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

No. 198 Somos Más que Vencedores

Los Escritos del Reino No. 198 Somos Más que Vencedores 21 de Abril de 2026   Descarga el Escrito en Formato PDF para leerlo en el teléfono:...