Los Escritos del Reino No. 16: El Conocimiento de Dios
21 de octubre de 2025
¿Por qué no avanzan en la fe? ¿Por qué el Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu es un tema irrelevante? En realidad es causa de las extrañas enseñanzas que han sido introducidas por los ladrones y salteadores de la fe, pues en lugar de enseñar la Palabra de Dios en toda su extensión, han buscado sus propios intereses personales, se volvieron grandes profesionales vendedores de la esperanza y de la bendición.
Esencialmente es la falta de Conocimiento de Dios, de cómo funciona el mundo de Dios y los mecanismos implementados por Dios para que el hombre alcance la salvación. Este es un mal común de muchos: “No Leen la Biblia en toda su extensión.” Tampoco existen personas “Hacedoras de la Palabra.”
Si bien el llamamiento es una gracia de la elección, todo el resto hasta su entrada justificada al Reino de Dios depende del esfuerzo del individuo y padre de familia. Y para saber cómo y qué esfuerzo realizar en el tiempo correspondiente es necesario el Conocimiento de Dios. “Que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu.”
El Conocimiento de Dios no se adquiere como la lectura de un libro en una biblioteca, sino el conocimiento de su Palabra, pero de la intimación personal y profunda de Dios, tanto del Padre, como del Hijo y del Espíritu Santo.
Una condición fundamental para Conocer a Dios es a través del Pacto de Moisés, si no crees en toda la Persona de Dios y quien nos dio sus Mandamientos y sus Ordenanzas; es imposible adentrarse en su Mundo.
Con el aprendizaje (recibir la Palabra y guardar los Mandamientos) del Conocimiento de Dios, tienes que cambiar tu inteligencia humana por la de Dios, y adquirir la sabiduría de Dios que se logra cuando haces según el método indicado del Pacto de Moisés y por el Espíritu Santo en cada instante.
Con el mismo empeño y esfuerzo con que ganas el dinero, y buscas ascender en la escalera del éxito y mejorar en tu bienestar, debes buscar y estudiar la Palabra: “Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios.”
Necesitas de mucha paciencia en el tiempo, y una perseverancia constante en tu esfuerzo; porque la constancia debe convertirse en un hábito y realizar un esfuerzo tremendo contra la vergüenza y los temores que sobrevienen. ¿Funcionará? ¿Estoy haciendo bien? ¿Cuánto tiempo debo esperar por la respuesta de Dios? Conviene que busques a un maestro quien te enseñe y te guíe. ¿Cómo encontrar al correcto? Viendo y comprobando cuánto ese maestro de la Palabra guarda él mismo con toda su familia los mandamientos; debes comparar las enseñanzas del maestro con las leyes de la Biblia si coinciden y preguntar por qué de las discrepancias.
Y luego de andar en fe, en confiar en las Palabras como tu consejero y principios de actos y actitudes hacia la vida comenzarás a tener un mejor Conocimiento de Dios y en especial el mayor tesoro para el alma del creyente, El Temor de Jehová. Porque dentro del Conocimiento de Dios la Biblia no indica expresamente la fuerza ni la intensidad con que debes cumplir cada palabra; ni sabes la urgencia y menos los tiempos para guardarlos.
Cuando te amplías en todo el Conocimiento de Dios, es el punto cuando comienzas a tener El Sentir de Dios: "Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús." Y cuando La Mente de Cristo prevalece en todos tus actos y tu carácter irá asumiendo a la semejanza de Dios, te será guardada tu vereda de muchos males y preservado de males ocultos.
Recuerda que hoy los hombres buscan a Dios como se busca la farmacia, sólo cuando tienen problemas o dolores; es el camino perfecto para perder tu alma y luego reclamarás que Dios no responde y cuestionarás su existencia.
Es tu lucha en la fe de Cristo, creer que Él existe y una gran convicción que es el camino a la vida. También debes tener tanta seguridad en La Palabra y el Conocimiento de Dios que tú puedas oponerte a cientos en la iglesia.
Porque no se preocuparon de Conocer a Dios, se olvidaron de llenar con el aceite sus lámparas y nunca supieron que ya vino el Esposo: “A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades. ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare? ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo? ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?” Entonces, si tú no recibiste ningún mensaje del Espíritu avisándote de todos los sucesos, ni del advenimiento del Espíritu Santo como hijo de hombre; es porque no eres confiable ni merecedor del llamado de Dios.
El conocimiento de Dios es tu vida y la preservación de tu alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario