Los Escritos del Reino No. 27: Volar como Las Águilas
01 de noviembre de 2025
¿Qué es volar como las águilas? ¿Cómo se vuela como las águilas en la vida espiritual? ¿Cuándo se llega a volar como las águilas? ¿Qué siente tu carne cuando vuelas como las águilas?
Dice así La Palabra: "Porque los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."
Las condiciones necesarias: Ser Hacedor de la Palabra y mantenerse como Hacedor como les expliqué ayer. Entonces uno comienza a Andar en Espíritu y éste les da Vida y Paz; así uno consigue andar en las "alturas", y es necesario volar para "Ver Lejos” y saber apreciar la visión de las Obras de Dios, porque los valles de la vida son muy profundas y oscuras, y las montañas muy altas que hacen perder el horizonte y el norte. Mas cuando vuelas alto, el valle no es tan profundo ni las tinieblas tan oscuras, las montañas no son tan altas ni imposibles de escalar.
Uno puede volar como las águilas a partir del Pacto Personal como el de David, por eso es tan importante que sepas dónde están las escrituras y sus pactos. Este es el “cuándo”, por eso, existen personas que tienen ansias de volar como las águilas, hacen suposiciones como si estuvieran en una realidad virtual, pero nadie puede volar como las águilas si no tiene las seguridades juramentadas por Dios en las promesas a David en su Pacto. Tampoco puede volar si no ha tenido muchas experiencias muy vívidas de la mano de Dios quien te trata de Padre a hijo por causa del Pacto. Cuando uno ha tenido estos contactos vívidos tan cercanos de La Persona de Dios, se convierte en Más Hacedor de la Palabra y todas las dificultades que se presentan es un precio justo y sabe que es soportable, que uno terminará como vencedor.
¿Cómo siente la carne cuando vuelas como las águilas? Andas con seguridad, con el rostro erguido porque sabes quién es el que te guarda, sabes que nada te sucederá mientras te afirmes en los Mandamientos del Pacto: “Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará.” Tranquilidad, seguridad, confianza porque has comprobado que Jehová es tu Castillo, el Fuerte quien te cuida.
Cuando vuelas alto como las águilas, tu espíritu también vuela para ver la Esperanza a la cual has sido elegido. Cuando dice: "ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor", con fe se "Hace" la Palabra, y tener las fuerzas para volar alto y continuar volando lejos corresponde a la "Esperanza" del cumplimiento hasta el Pacto Nuevo del Espíritu Santo. Y en este vuelo estamos ahora, aguardando la resurrección del Hijo de Hombre de este tiempo, quien también es considerado como Cristo Jesús.
Volar alto en esperanza para los otros. ¿A qué se espera? Volar (Consolarse) hasta el tiempo del establecimiento de Jerusalén La Celestial, que los pecados sean perdonados cuando los hombres alcancen a Nacer de Nuevo en Agua y en Espíritu Santo (se debe pagar el doble por tus pecados), a buscar y encontrar al que clama en el desierto que anuncia la venida de Jehová (El que ha de Venir).
Volar como las águilas es realizar esta obra en tu vida: "Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane."
¿Hasta cuándo hay que volar como las águilas para no cansarse o fatigarse en el camino? "He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro."
Y cuando las águilas vuelan, nadie se atreve a atacarlos, ni permanecerá el que opone, porque como hijo de Dios tienes sus cualidades: "No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas."
Finalmente cuando vuelas como las águilas, el tiempo es muy diferente comparado a la persona quien camina o corre, porque cuando vuelas como las águilas planeas en los vientos (en las Palabras, en el sentir y en la mente de Dios) del Espíritu Santo: “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.”
Vuela alto, manténte Hacedor de la Palabra.
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