2025-11-06 No 32 Ahora sabréis que YO SOY
Uno de los aspectos incomprendidos de la Palabra, porque nadie ha explicado es el concepto "Hijo de Hombre", muchos creen que Jesús nació de mujer como hombre; pero ¿será el único? Porque en el Libro de Ezequiel, el profeta también es llamado como hijo de hombre.
Pues Jesús mismo dice: "Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo." Igualmente dice: "Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.” Se puede concluir de estas palabras que el Padre Celestial también ha venido como Hijo de Hombre para enseñar, para guiar y mostrar como Un Buen Pastor de Ovejas, como Jesús lo hizo después.
La Palabra anuncia que el Padre de Familia ha venido varias veces como Hijo de Hombre y que hoy mismo está trabajando como tal: "Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso."
El problema es cómo saber reconocer en este tiempo y en el mundo ¿quién es el Padre de Familia que está como Hijo de Hombre? El Padre vino como Alfa y hoy ha culminado sus obras como Omega: "Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios.” Entonces: ¿cómo se reconoce al Padre como Hijo de Hombre en la Palabra y hoy en el mundo? "Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado." En la Biblia, se sabe de varios hombres que subieron al cielo sin ver muerte o no se encontró su cuerpo: Enoc, Moisés, Elías, Jesús. El Padre de Familia se lo reconoce porque la Biblia dice que será como la persona y obra similar a la de Moisés: “Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel” y la obra de Elías: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.”
También se menciona: "¿A dónde se apartó tu amado, y lo buscaremos contigo? Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios. Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; Él apacienta entre los lirios."
También prometió: "mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente.” Porque se juntaron las águilas alrededor del cuerpo muerto y no permitieron que sea enterrado, exhibieron al mundo por su victoria pero la verdad perdura y se mostrará para vergüenza de todos: “ Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado. Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.”
Las señales del YO SOY se han mostrado, Las Palabras se cumplieron sin faltar ninguna de ellas. ¿No las vieron? ¿No será porque esta Verdad les ha enceguecido? “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Porque YO SOY es la Cabeza del Reino de Dios, es su Principio y su Fin.
No ven al YO SOY porque se han perdido en sus propios caminos y decisiones: “sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío.”
Y con esta obra del YO SOY, me reconocerán que hablé desde temprano y sin cesar: “Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo. Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario