Los Escritos del Reino No. 31: El Espíritu Sopla
05 de noviembre de 2025
El Reloj de Dios indica que el Espíritu Santo comenzó a soplar para los Nacidos de Nuevo en el Espíritu: "y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.” Es un viento diferente a los anteriores, porque este viento que comenzó a soplar realiza los cambios a la Persona del Nacido en Espíritu para que sea a imagen y semejanza de Dios. Serán cambios imperceptibles, como un niño que crece en el vientre de la madre, un cambio constante pero diario, para que la Persona del Nacido de Nuevo se adapte y se acostumbre a las transiciones.
"El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.” Solamente las personas que han recibido el Nuevo Nacimiento sentirán los cambios que serán eternos, como dice esta Verdad: "Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es."
Por esta razón es tan difícil de identificar la obra de Dios para aquellos que consideran que andan en la fe y confían en su razón, porque creen poder identificar el tiempo de Dios y los sucesos. Que pueden subirse al barco en el momento justo de su partida del puerto, mas en realidad, los que hemos andado en ella hace mucho que vamos viajando llevados por las corrientes del Espíritu Santo en el Altamar. Sí, hubo muchos avisos, muchos mensajes que fueron anunciados en las calles y en el éter, pero la Verdad hoy martilla en el recuerdo de los hombres: “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.”
El viento del Espíritu sopla como un viento normal y corriente para los hombres, mas identifica a los que se esforzaron en buscar la vida y la paz con Dios. Igualmente el nuevo nacimiento en el Espíritu es como el viento que sopló en uno, sintió el Espíritu para ir cambiando y sólo aquél que lo recibe, lo percibe. Aquel que menospreció su propia vida para llegar a las profundidades de las aguas del mar sabrá de qué hablo: "De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”
Y esta profecía les vendrá como un recio viento frío que congelará hasta sus entrañas: “Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.”
Por eso, esta verdad ya está en marcha, para que los hombres crujan de dolor sus dientes, que existe un Reino de Dios que hoy está corriendo paralelamente entre los demás hombres del mundo. Y es la razón por qué se dijo: "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” Con el paso de los días y de los años, este Reino de Dios se manifestará con claridad muy diferenciada, porque serán una tierra deseable, una tierra donde los ojos de Dios reposan para bien y para bendición de los que moran en ella: “Mira a Sion, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota. Porque ciertamente allí será Jehová para con nosotros fuerte, lugar de ríos, de arroyos muy anchos, por el cual no andará galera de remos, ni por él pasará gran nave. Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará. Tus cuerdas se aflojaron; no afirmaron su mástil, ni entesaron la vela; se repartirá entonces botín de muchos despojos; los cojos arrebatarán el botín. No dirá el morador: Estoy enfermo; al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad.”
También el Reloj de Dios indica que esto irá sucediendo en aumento como el amanecer de un nuevo día: "Y acontecerá que cuando alguno profetizare aún, le dirán su padre y su madre que lo engendraron: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de Jehová; y su padre y su madre que lo engendraron le traspasarán cuando profetizare. Y sucederá en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán de su visión cuando profetizaren; ni nunca más vestirán el manto velloso para mentir. Y dirá: No soy profeta; labrador soy de la tierra.” Las personas se despertarán y comprenderán que fueron engañados en las doctrinas, y: “Aquel día arrojará el hombre a los topos y murciélagos sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase, y se meterá en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de las peñas, por la presencia formidable de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levante para castigar la tierra.”
Hoy El Espíritu Santo Sopla y se aclaran las aguas enturbiadas por las ovejas gordas: ”Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad."
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