sábado, 29 de noviembre de 2025

No 55 No hay Ley

Los Escritos del Reino No. 55 No hay Ley

29 de noviembre de 2025

 

¿Cómo es posible que no haya Ley de Dios para aquellos que han alcanzado los frutos del Espíritu?

Estas Palabras causan confusiones en el corazón de las Personas: "Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley." Y todos pretenden creer que escuchan al Espíritu Santo, por lo tanto no hay necesidad de guardar los Mandamientos de Dios escritos en la Biblia. Pero se encuentran con pasajes como: "Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos." O también éste: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir."

Las confusiones surgen cuando se comparan con este grupo de Palabras:

"Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir."

"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos."

Si no están bajo la ley porque andan en Espíritu, ¿por qué se sienten culpables y se arrepienten? ¿Por qué son castigados todavía por sus desobediencias? ¿Por qué hay muerte?

Por eso, necesitan conocer el Correcto Proceso del Camino a la Vida Eterna. El Dios Todopoderoso ha dispuesto varios Pactos a lo largo de la Biblia. Y estas Palabras citadas al inicio "NO HAY LEY" corresponden solamente a personas quienes Han Entrado en los diferentes Pactos, se aprobaron en el Pacto de Jesucristo y están dentro del Proceso del Pacto del Espíritu Santo más conocido como el Pacto Nuevo. NO CORRESPONDEN A TODOS LOS CREYENTES.

La confusión aumenta porque han supuesto que con creer solamente en Jesucristo como Señor y Salvador, han cumplido con todos los requisitos de Dios. Mas si los hombres siguen muriendo, si las mujeres no desean tener hijos, si se esfuerzan en evitar que el hombre sea cabeza de la mujer, si el hombre evita el trabajo con sudor, si no es posible evitar los cardos y los espinos; ¿cómo pueden decir que todos los pecados del hombre están solucionados? Con Jesucristo se soluciona los pactos respecto a los pecados del Pacto de Moisés, pero los males del Pacto de Adán quedan sin ser solucionados. Es la razón por qué en estos últimos tiempos tanto el Padre Celestial y el Espíritu Santo vinieron como hijos de hombre para cumplir un camino nunca antes visto, pero que tiene relación con las obras de Moisés en el desierto respecto a las serpientes ardientes que son paralelos a los hechos de Génesis capítulo tres. Así también ha sido la solución, una obra similar realizada por medio de Cristo Jesús siendo expuesto a los ojos de todo el mundo.

Es para aquellos que creyeron al Padre, que participaron y se mantienen firmes en la muerte y aguardan la resurrección del Espíritu Santo quien vino como hijo de hombre. Estas personas quienes menospreciaron sus propias vidas renunciando a todo: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte," aguardando participar de la Gloria Venidera. Sí, son para personas quienes  con Ojos Abiertos y Enteros de Conciencia se decidieron participar en el Nuevo Nacimiento en el Espíritu Santo para que el Pacto se concrete al fin.

Recién en esta etapa del Pacto Nuevo del Espíritu Santo es cuando se perfeccionan enteramente los Frutos del Espíritu que se mencionan: "amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza." Y ya no existe ley que los pueda condenar, porque fueron justificados en su momento por el Hijo y luego por el Espíritu Santo; en ambos casos derramando sus propias sangres: "Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados. Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre."

Para estas personas que alcanzaron estos límites de la fe en Cristo se puede decir: "contra tales cosas no hay ley", pues han crucificado su carne. Si en el tiempo de Jesucristo bastaba creer, arrepentirse y ser lavados de sus pecados; en tiempos del Pacto Nuevo del Espíritu Santo se requería que cada uno se crucifique voluntariamente con fe para realizar su correspondiente justicia: "Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo." Así había de participar juntamente con Cristo: "Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión." Esta es la explicación: Adán y Eva pecaron voluntariamente y así vino la muerte a los hombres. Con Jesucristo los hombres conocieron sus pecados con la ley de Moisés y se arrepintieron, se clarificaron sus ojos por la gracia. Corresponde con sacrificio propio y voluntario, acompañar al Espíritu Santo y el Padre de Familia hechos hijos de hombre en la obediencia de la fe y andar por el Valle de las Sombras de Muerte y aguardar la Resurrección de entre los Muertos al hijo del hombre, el Espíritu Santo quien se había sacrificado. 

Al final, para estas personas crucificadas voluntariamente juntamente con el Padre de Familia, se les dice: "NO HAY LEY", "Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho: Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por el pecado."

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