Los Escritos del Reino No 54 La Mansedumbre como Fruto
28 de noviembre de 2025
¿Cómo influye la mansedumbre en tu relación con Dios? ¿Por qué uno debe ser manso primeramente? ¿Qué beneficios otorga la mansedumbre ante Dios?
Esta es la primera enseñanza para llegar a ser manso: "Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe."
¿Por qué la mansedumbre se ejemplifica en las personas de los niños? ¿Por qué la humildad de un niño es necesario para entrar en el reino de los cielos?
El manso no significa que le falte carácter o valentía al hombre, mas la mansedumbre es significado de un gran Reconocimiento de Dios como el Dios Todopoderoso. Que Él está en los Cielos y tú en la tierra. Cuando uno ha experimentado personalmente la gloria de Dios, sabes que tu vida es tan insignificante como la seda de la araña: "Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz. Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo."
Cuando llegas a ver a este Dios y pasar por muchos procesos en su obra completa, sabes que tú eres un Amado de Dios, y te empequeñeces. ¡Claro no de una vez! ¡Ni con un proceso! El hombre es terco por naturaleza, se va amansando ante la Presencia Formidable de Dios. Con las repeticiones, notas algo claro, que ganas más, que vives más tranquilo cuando todo lo entregas en las Manos de Dios. Simplemente la mansedumbre es dejarte llevar por las Corrientes del Altamar de Dios.
Tener el Fruto del Espíritu de la Mansedumbre no significa que dejes de tener temor instantáneo, o miedo por los acontecimientos, o que tus pensamientos se agolpen; más bien tienes un mejor control, la calma vuelve más rápidamente, te acuerdas de experiencias de tiempos pasados, o basta una Palabra que te recuerda el Espíritu y entiendes que está todo controlado. Que todo proviene de Dios y en los siguientes días sabrás el por qué o el para qué del caso: "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra."
Ser niño primero para llegar a la mansedumbre como fruto del Espíritu, es como el proceso de aprendizaje del individuo. Cuando tú eres Amado por el Padre, siempre eres disciplinado: "Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo." Mas cuando eres Amado por el Padre y has alcanzado un grado de Mansedumbre, DIOS TE PERFECCIONA EN LA ESTATURA DE CRISTO: "a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor."
Dice La Palabra: "Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu." ¿Por qué dice la Palabra que no existe ley contra aquellos que tienen los frutos del Espíritu? "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley." No hay ley porque estos frutos del Espíritu corresponden a personas que han Nacido de Nuevo en Agua y en Espíritu, que se han justificado tanto en Carne como en el Espíritu. Si durante el proceso de Nacer en el Espíritu se contaba con este hecho: "ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte;" ¿cuánto más hoy cuando estamos dentro del Pacto Nuevo y Eterno?
La Mansedumbre del hombre se forma y se moldea en el individuo por un encuentro directo con Dios Todopoderoso como dije anteriormente: "Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios." Un hombre tan impulsivo como Moisés quien mató a un egipcio por defender a un hebreo, luego de cuarenta años de vida de desierto y un encuentro directo con Dios se va cambiando radicalmente. Hasta que la Biblia dice: "Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra."
¿En qué beneficia la Mansedumbre como Fruto? Que se acorta muchísimo el tiempo de tu respuesta correcta a Dios y logras ver una obra más completa y perfecta de la mano de Dios. Como Jesús dormía en medio de la tormenta: "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos."
El Camino del Manso es así: saber callarse cuando suceden acontecimientos fuera de lo normal, verificar si uno no se ha olvidado o cometido algún error ante Dios, aguardar pacientemente hasta que el Espíritu Santo te indique las razones. Es el camino más corto posible en el Proceso de Perfeccionamiento a la imagen y semejanza de Dios.
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