jueves, 5 de marzo de 2026

No. 151 El Camino de los Tiempos

Los Escritos del Reino No. 151 El Camino de los Tiempos

05 de Marzo de 2026

 


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Si el Camino de las Palabras es difícil de seguir porque la fe del hombre es inestable muchas veces, en ese Camino se aprende el Pacto de Dios con los diferentes hombres de la biblia. Luego viene el Camino de las Revelaciones cuando uno está andando en el Espíritu, en el Camino de Romanos.

Con el paso de los años en la fe, se aprende el Camino de los Tiempos de Dios. Cuánto tiempo uno debe transitar por el Camino de las Palabras hasta que se vean los frutos de la obediencia a los mandamientos, o el tiempo hasta recibir las promesas, o el Tiempo que transcurre hasta el cumplimiento de una revelación o una visión. Así se aprende la amplitud de estas Palabras: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”

Cuando este ciclo de: “Palabras-Revelaciones-Fe-Esperanza-Amor-Tiempo” se cumplen, uno se esfuerza para que el ciclo se repita siempre; y cuida que su ojo esté siempre bueno para ver todas las obras, y no perder ningún detalle. Y cuando este ciclo se repite, todo su ser interior se alumbra y se fortalece, se afirma como una roca en su corazón, en Toda Palabra; y especialmente uno está interesado en todas las Promesas recibidas como Pacto Personal con el Padre, pues entiende que hasta el cumplimiento de las promesas, su vida se prolongará, que llegará hasta el final.

¿Por qué se requiere de un Ojo Bueno para el Camino de los Tiempos? “La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz” Porque si todo tu cuerpo no se “llena de luz” o que es lo mismo “se llena del Espíritu de Dios” pierdes la coordinación de las Palabras con el Reloj de Dios: “Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” También, para andar por el Camino de los Tiempos requiere siempre de tener un Ojo Bueno, lleno del Espíritu Santo, porque debes combatir constantemente contra los tiempos del hombre carnal, el tiempo del mundo, contra el tiempo de las concupiscencias de la carne y especialmente contra la muerte: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”

En el Camino de los Tiempos es inevitable que debas pelear constantemente contra el paso de los tiempos, que tus días pasan y las sombras de los años y la vejez avanzan: “Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación. Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres. Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche. Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño, como la hierba que crece en la mañana. En la mañana florece y crece; a la tarde es cortada, y se seca. Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos turbados. Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros a la luz de tu rostro. Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento. Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos. ¿Quién conoce el poder de tu ira, y tu indignación según que debes ser temido? Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos. De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años en que vimos el mal. Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos. Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma.” Por esta razón es tan difícil de “encajar” tu mente, tu cuerpo, tu corazón y tu alma con la “Mente de Dios”. Porque los tiempos son muy disparejos. El hombre en sus inicios es como un novato aprendiendo a conducir un automóvil con caja manual, apaga muchas veces el motor del automóvil porque no sabe sincronizar correctamente las rotaciones del motor con la caja de transmisión. Asimismo, sincronizar tu tiempo de hombre carnal con Los Tiempos de Dios requiere de largas prácticas, amplios conocimientos en los Caminos de las Palabras y de las Revelaciones.

Teniendo en cuenta la analogía anterior, andar (o engranarse) en los Caminos de los Tiempos de Dios requiere tener un gran Coraje y Valentía para tomar DECISIONES QUE AFECTAN TU VIDA. Por esa razón, hay que tener un “Ojo Bueno” siempre, pues no sabes cuándo puede venir la Palabra de Dios, sea en la mañana o sea en la noche; y no tienes mucho tiempo para tomar una decisión. Por esta razón, siempre en el Camino de las Revelaciones para el Tiempo del Pacto Nuevo se menciona: “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.” Todo esto se resume en una Palabra, “¡Velad!”: “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.”

Un ejemplo de cómo una persona se salió del Camino de las Palabras y de las Revelaciones es Lot, porque es Abraham quien tenía el Pacto y debía en todos los aspectos permanecer junto a él. Lot nunca entendió el Camino de los Tiempos de Dios respecto a los juicios contra los impíos, entonces Jehová por amor a Abraham tuvo que enviar ángeles para sacarle, porque sus ojos no eran buenos: “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo, y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche. Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron. Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos. Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí, y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado. Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta. Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta. Y a los hombres que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta. Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar; porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo. Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba. Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad. Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas. Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos. He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera. He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida. Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado. Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar. El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar.” Salieron perdiendo todo, y su mujer quedó como estatua de sal, porque sus ojos no veían, ni creyó en la urgencia de las Palabras de Dios.

Retrocediendo un poco, un elemento fundamental en el Camino de los Tiempos de Dios, es tomar GRANDES y muchas veces, DRÁSTICAS DECISIONES DE VIDA. Justamente porque un “Tiempo” de Dios se terminó y comienza otro “Tiempo”, y en ese cambio de Tiempos, se pueden “perder” años de trabajos, de sueños, de realizaciones, de las cosas acumuladas en la vida, personas, familiares y amistades; e iniciar una vida completamente diferente, y en otro lugar. Y porque estos cambios son tan grandes y drásticos, requieren que todo tu ser esté “lleno de luz” y tu “ojo bueno” para luchar contra todas las “alarmas y peligros” que se encienden en tu persona y contra las voces de los hombres del mundo. Así ha sucedido cuando el Tiempo del Pacto de Jesucristo terminó y se dio inicio al Tiempo del Pacto Nuevo en el Espíritu Santo. También sucedió cuando cambiaron las condiciones para que los creyentes puedan entrar al Pacto Nuevo, porque se exigía que Nazcan de Nuevo en Agua y en Espíritu, y que esté juntamente con la Piedra Viva: “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.”

Muchas veces, el Camino de los Tiempos parece muy lento, pero cuando un Tiempo cambia a otro, lo hace muy bruscamente: “Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.” Puedes estar plantando el evangelio durante años, pero de un día para el otro, simplemente se deja de plantar. A los pocos días, se arrancan aquellos que no han dado frutos.

Para que puedas acompañar en su momento preciso por el Camino de los Tiempos de Dios, se requiere una ABSOLUTA CONFIANZA EN JEHOVÁ DIOS DEL CIELO Y DE LA TIERRA. “No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.” Y la confianza en Jehová Dios es un fruto de haber transitado integralmente por el Camino de las Palabras.

¿Cómo sabes que ha llegado un “Tiempo Específico” en el Camino? Para eso uno ha tenido el trayecto del Camino de las Revelaciones, pues sean Palabras, sean Sueños o sean Visiones; siempre Dios muestra con antelación el panorama general a seguir (revelaciones), así uno sabe hasta dónde llegará: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.” Entonces, cuando está acercándose un Tiempo Específico; siempre aparecen Palabras Reveladas, o situaciones bíblicas que son recordadas; también son rememorados los sueños o las visiones. Porque siempre se aplican estas Palabras con exactitud: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare? ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo? ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?”

Andando por el Camino de las Palabras, el Camino de las Revelaciones, el Camino de los Tiempos, notarás un fenómeno extraño y único para los que viven en el Espíritu; que uno está viviendo en los tiempos del Reloj de Dios. Son los mismos días y noches que los hombres del mundo, pero uno “vive transportado” en el mundo de Dios, en el Mundo Paralelo. Es una realidad diferente, y uno percibe y siente muy lejano y ajeno a los hombres y sus problemáticas. Estando este mundo trascendente, estás seguro que Jehová cumplirá su propósito (revelaciones) en ti: “Te alabaré con todo mi corazón; delante de los dioses te cantaré salmos. Me postraré hacia tu santo templo, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas. El día que clamé, me respondiste; me fortaleciste con vigor en mi alma. Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, porque han oído los dichos de tu boca. Y cantarán de los caminos de Jehová, porque la gloria de Jehová es grande. Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos. Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y me salvará tu diestra. Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos.”

Llegarás hasta el final, si has seguido el Camino de los Tiempos de Dios, como la promesa hecha a Daniel: “Él respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán. Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días. Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días. Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.”


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